Existen
al menos dos Charles Bronson que hayan alcanzado fama internacional en el
desempeño de sus profesiones, si bien ninguno de ellos desempeñó/a realmente
una profesión y ni siquiera se llama/ra realmente así. El más conocido de los
dos se supone que actuaba o más bien se ponía ante las cámaras para que alguien
rodara su inexpresividad. Fue bautizado con el nombre de Charles Dennis
Buchinski y era un estadounidense de origen lituano. Seguro que le conoceréis
de alguna mala tarde cara la caja tonta. Interpretaba habitualmente papeles de
tipo duro en peliculillas como “Mr. Majestyk”, “El justiciero de la ciudad” o
“Nevada Express” por poner tres funestos ejemplos. El segundo Charles Bronson se
llamaba realmente Michael Peterson y está considerado como el hombre más
peligroso del Reino Unido. De hecho por su carácter extremadamente violento desde
1999 cumple condena en un módulo de aislamiento, sin contacto con otros presos,
en el penal de máxima seguridad de Wakefield. Pues bien, mira tú por donde que
hay una película sobre la vida y milagros de este figura, que encima está
dirigida por Nicolas Winding Refn, un treintañero de origen danés que ya me
llamó la atención gracias al extraño film épico “Valhalla Rising” y que obtuvo
la pasada Palma de Oro de Cannes como
mejor director con “Drive”. Por eso la vi y la verdad es que me gustó bastante.
“Bronson”,
the movie, narra la verdadera
historia de un salvaje ex boxeador que lleva la friolera de 36 años en prisión.
He visto por la red de redes como algún crítico ha definido esta película como "La
naranja mecánica del siglo XXI". Okey chaval, t’has rallao
un pasote, si bien, como he dejado entrever con anterioridad, es una obra más
que decente y muy interesante por lo que se cuenta y por como se nos cuenta. Y
es que al igual que ocurría con “Valhalla Rising”, visualmente es súper potente.
Pero a diferencia de esta última “Bronson” se decanta en mayor medida por la
estética de la que ha hecho escuela, además de llenarse los bolsillos, el ex de
Madonna Guy Ritchie en sus films
(“Snatch, cerdos y diamantes”, “RocknRolla” y demás). Así pues “Bronson” viene
a ser otro largo videoclip con un montaje pretencioso pero impactante pero que,
además, entronca con la larga tradición de biopics
fílmicos sobre outsiders de la
pérfida Albión, tales como John McVicar, Buster Edwards o Martin "The
General" Cahill. Con todo, lo que más me ha gustado es el empleo de la
música, perfectamente integrada en las diferentes escenas y sin abusar de ella.
Tocándonos la fibra en lo emocional y ello a pesar de ser bastante variada: ¡suenan
desde Leo Delibes o Verdi hasta los Pet
Shop Boys!.
Nacido
en Gales, en 1952, la peripecia vital de este Charles Bronson, comienza
con un robo a mano armada que le llevó a prisión con una condena de siete años.
Pero los sangrientos incidentes que Bronson fue provocando por las diferentes prisiones
que le tocó visitar tuvieron como consecuencia un considerable incrementado en su periodo de reclusión. En una ocasión
tomó como rehenes a dos presos iraquíes a los que obligó a que le llamaran
general. Después amenazó con comerse a uno de ellos si no se cumplían sus
peticiones: un helicóptero para volar a Cuba, dos metralletas Uzi, cinco mil recambios de munición y un
hacha. Sin embargo el angelito y con motivo del estreno de la
película en 2009, se justificaba del siguiente modo: “La gente verá lo que
fui en un tiempo: un hombre atrapado en un malvado y corrupto sistema penal. No
saco pecho. Fui realmente horrible, violento, malo. No estoy orgulloso de ello,
pero tampoco me avergüenzo, porque por cada golpe que he dado he recibido veintiuno”. En
fin, que no me corresponde a mí juzgar al amigo Bronson, pero echarle un ojo a la
peli a ver que os parece.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada