Una vez acabado el largo
y cálido verano que caracteriza a estas tierras o, cuando menos, habiendo pasado
lo peor –¡¡¡todavía quedan los veranillos esos de los huevos!!!- , decidimos celebrar
la inminente entrada del otoño acudiendo a un conciertillo, inaugurando de paso
la nueva temporada musical que, por una vez y si que sirva de precedente, se
presenta muy potente – antes de que acabe el presente año Damien Jurado, Centro-matic, The New Raemon, Blue Rodeo,
Micah P. Hinson, Imelda May, Vampire Weekend,
Eilen Jewel, Interpol, The Posies o The Wave Pictures, a los que fuimos a ver el viernes. De gira por
España, por segunda vez en poquísimo tiempo, los galeses venían a presentarnos
su nuevo álbum “Susan Rode the Cyclone”
(2010), un compendio de buenas canciones que, sin ser lo mejor que han hecho
hasta el momento, no se desvía de la senda marcada por el magnífico “Instant Coffee Baby” (2008). Me refiero
a eso de cuidar más lo sonoro y a acicalar las composiciones de estudio, cosa que
brilla por su ausencia en sus primeros discos, en los que claramente prima un
sonido más despreocupado.
Comenzaron su actuación
precisamente con una de sus canciones más conocidas “Just like a drummer”, del “Instant
Coffee Baby”, perfecta muestra de su buen hacer en el que destaca sobremanera
la particular voz de David Tattersall, desde mi punto de vista lo mejor de esta
banda (junto al trabajo a las guitarras del mismo Tattersall). Así, con ese
fantástico comienzo, los británicos comenzaron su largo e intenso show, muy divertido, muy entretenido,
pero por encima de todo de muchísima calidad musical. Obviamente desgranaron los
cortes de su último elepé, pero también tuvieron tiempo de recuperar algunas
grandiosas canciones incluidas en discos anteriores como la mencionada “Just like a drummer” o “I love you like a madman”, un par de maravillas
dignas de aparecer cualquiera de esas listas sobre las mejores canciones de la
década. También se permitieron unos cuantos momentos rollo “El club de la
comedia”, con el propio Tattersall ejerciendo de maestro de ceremonias. En uno
de ellos, el baterista Jonny Helm visiblemente alcoholizado, se permitió
interpretar una libérrima versión del maestro Neil Young. Un músico por el cual los miembros
de The Wave Pictures sienten una gran admiración –en el concierto llegaron a bromear identificándose con el veterano
músico canadiense, así como con algunos de sus compañeros de viaje en los
míticos Stills, Crosby, Nash & Young-.
En fin, retomando el
hilo, que el concierto estuvo muy bien, con una banda sólida que lo dio todo
sobre el escenario. Se nota la acumulación de horas de vuelo y de buenas
canciones en la gran calidad de su directo, algo que ya me habían comentado,
pero que no había podido comprobar hasta ese momento. Pongo énfasis en este aspecto -el
del saber estar sobre el escenario y demás- porque me tengo que referir a los teloneros
para la ocasión, los valencianos “My
mother is bigger than others”. Un gran nombre para una no tan gran banda.
Elegidos para abrir boca por presentar un sonido similar al de The Wave Pictures (WTF!!!), su puesta en
escena fue manifiestamente mejorable. Vamos que sonaron como el culo, al cantante no se le
entendía un pijo (¿cantaba en inglés?) y además parecía como si los músicos
fuesen cada uno a la suya. En fin, no voy a entrar a valorar sus composiciones
que, lo reconozco, no he llegado a escuchar en versión enlatada, pero a la
vista de lo que nos ofrecieron esa noche me llevo una impresión muy negativa de
ellos.

