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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Balada triste de trompeta

Ayer por la tarde acudí a ver “Balada triste de trompeta”, la última creación del realizador vasco Alex de la Iglesia, por lo que hoy debería aparecer por aquí una crítica a mi estilo. Pues no lo voy a hacer. O mejor dicho, no lo puedo hacer, porque no sé si me ha gustado o no, soy incapaz de afirmar si estamos ante una genialidad, una boutade o un cagarro tamaño Zardoz. El caso es que estando detrás el actual Presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, te podías esperar cualquier cosa. Sobretodo para alguien que no es muy fan de su obra. Si bien, fui a verla por expresa recomendación de un amigo al que le había gustado mucho y también, lo reconozco, sugestionado por las potentes imágenes del trailer promocional, con ese Carlos Areces y ese Javier de la Torre convertidos en una especie de payasos góticos. Pero sales del cine… ¿y qué? ¿era pa’ tanto la cosa? ¿es otra tontá más? ¿un wtf tal vez? Nusé maes.

A ver, si algo tengo claro es que los títulos de crédito son una auténtica barbaridad. Esa mezcla de imágenes del franquismo con otras provenientes de la cultura popular, todo ello complementado con una impactante música marcial… ufffff, ¡es brutal! Insisto, de lo mejor que he visto nunca. Después (y antes) se suceden una serie de gags, con mayor o menor gracia, algunos de los cuales contienen escenas potentísimas. Y es que, tal y como me anticipó mi amigo, hay momentos en los que te quedas fascinado ante la plasticidad y la fuerza de lo que estás viendo. ¿Y que me decís de los homenajes cinematográficos? Desde “Los santos inocentes”, hasta “King Kong”, “Frankenstein” o el universo Hitchcock son evocados en diferentes momentos de la película. Unas veces con mayor acierto que otras, que hay que decirlo. Pero llegamos a la cuestión del guión… ¿y qué?, ¿cómo t’has quedao chaval? Porque como diría el ínclito Paco Lobatón, “¿ande andará el guión?” Y es que todavía no entiendo como en la Mostra de Venecia la película obtuviera el premio al mejor guión. ¡¡¡Me lo expliquen!!!El León de Plata a la mejor dirección, de acuerdo, ¿pero el mejor guión? ¡si no lo hay! Si es un continuo de cuadros enloquecidos que poco o nada tienen que ver entre sí. Si como dirían los puretas no existe un verdadero desarrollo narrativo, la historia se presenta totalmente deshilvanada, bonitas y variadas piezas de puzzle que no encajan... en fin…

Se supone que la cosa va de la lucha de dos payasos por hacerse con el amor de una trapecista (la explosiva Carolina Bang). También se supone que todo esto ocurre en los inicios de la transición, si bien las primeras escenas nos remiten hasta los últimos coletazos de la Guerra Civil Española.  El caso es que a lo largo de la película van apareciendo varios acontecimientos históricos que nos ayudan a ubicarnos… maj o menoj. Sale la victoria del General Franco, la construcción del Valle de los Caídos, a Franco de cacería en El Pardo, la huida del Lute y el maravilloso atentado contra Carrero Blanco (con una memorable estampa en la que “el payaso triste” transita sobre los cascotes en el lugar de los hechos).

Y aquí lo dejo. Que para no saber que decir m’ha quedao d'un largo que pa’ qué. No sé si recomendarla tíos. Entretenida es. Curiosa también. Potente, lo es y mucho…  ¿Pero es una buena película? Vosotros diréis.

¿Y de la cancioncita de Raphael que me decís? ¿Genialidad o mamarrachada?
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