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viernes, 3 de julio de 2009

"Vale oso", lo último de Jeremy Enigk


Hablemos de Jeremy Enigk, líder de los seminales Sunny Day Real Estate, de quienes ya os hablé por aquí. Por dos motivos diferentes. El fundamental, en lo que respecta a esta entrada, es la publicación de su tercer trabajo en solitario titulado “Vale oso” aquí en España y “Ok Bear” en USA. Un álbum que ha sido compuesto y grabado en tierras catalanas, junto a algunos de los músicos más inquietos del panorama patrio -creo que hay peña de Madee enredada-. Del segundo motivo me acabo de enterar y aunque sea menos importante en relación a este post, lo es mucho más en aras a satisfacer mi melomanía. Se trata del anuncio de reunificación de Sunny Day Real Estate, diez años después de que se separasen. Algo grandioso para quien suscribe estas líneas, fan incondicional de la banda de Seattle desde sus comienzos en la década de los noventa.

La carrera en solitario de Enigk comenzó con SDRE aún en pleno rendimiento. Bueno, quizás tenga que matizar esto ya que, por aquel entonces, la banda ya funcionaba a medio gas. Su primer álbum “Return of the Frog Queen” fue editado en 1996, entre medias del álbum rosa y el “How it Feels to be Something on” de los de Seattle. Un largo interludio que Enigk aprovechó bastante bien para mostrarnos cuales eran sus inquietudes. Lo que más llama la atención en ese primer disco es la introducción de orquestaciones que lo alejan del sonido característico de SDRE. Sin embargo, no marcará ninguna línea reconocible en futuras producciones. Y es que tanto “World Waits”  del 2006, como en el EP “The Missing Link” del 2007, muestran un acercamiento a los sonidos típicos del folk de raíces y eso que llaman americana. En la línea del trabajo de cantautores indie como Damien Jurado. También es verdad que la voz de Jeremy Enigk es tan particular que le aleja de cualquier referente.

Y así llegamos a este “Vale oso”, su disco más rockero hasta la fecha y en el que nos encontramos al Enigk más continuista con el legado de SDRE. Lo cual, aunque parezca contradictorio, supone una vuelta de tuerca más en su trayectoria. El regreso a casa. A aquel característico sonido emo-rock con el que la banda madre debió haberse comido el mundo pero que, por circunstancias que se me escapan, no lo hizo. Y este es el motivo por el cual “Vale oso” se ha convertido en mi favorito en la discografía en solitario de Jeremy Enigk.

Tremendo álbum que todavía me coge con más ganas tras conocer la noticia sobre la vuelta de SDRE. Y si lanzaran nuevo material ni te cuento…

viernes, 3 de abril de 2009

Sunny Day Real Estate (GDS)


Fue un fin de semana después de que suicidara Cobain cuando les escuché por vez primera. Paco Pérez-Bryan, conductor del espacio “De 4 a 3” de Radio:3 emitió una entrevista grabada con Jonathan Poneman y Bruce Pavitt, a la sazón creadores del mítico sello Sub Pop. Entre comentarios y reflexiones Pérez-Bryan iba intercalando canciones de algunos de los grupos que integraban por aquel entonces el catálogo del sello de Seattle. El mismo que puso en el mapa a la ciudad, catapultando su escena y alumbrando lo que después se vino a conocer como grunge. No sería hasta el final del programa cuando uno de los mendas recomendó a unos chicos que acababa de fichar para la discográfica. “Pueden ser algo muy grande”, dijo y de inmediato comenzaron a sonar los primeros acordes de “Seven”. Lo cierto es que no lo fueron. Lo de muy grandes, digo. Al menos atendiendo a lo que un empresario musical espera de una banda de su catálogo. Si bien, para mí y unos cuantos más, estos Sunny Day Real Estate son enormes. Formando parte de ese particular panteón de dioses del rock también conocido como la SuloTk.

Seven” (Diary)


Hoy día disueltos, o no, vete tú a saber ya que el grueso de la banda continúa su andadura conjunta a través de la “marca” The Fire Theft. Lo cual está bien, supongo, pero se echa de menos el proyecto original, que era muy bueno y con un poquito de suerte aún lo hubiera sido más. Con todo, qué gran álbum es “Diary”. No tiene desperdicio. Ninguno de sus cortes es irrelevante. Jeremy Enigk, Nate Mendel, William Goldsmith y Dan Hoerner dieron lo mejor de sí en un trabajo que les quedó niquelado. Destacando por temas como “In circles”, “Song about an angel”, “47”, “Shadows” o la mencionada “Seven” que se incluyen entre lo mejor de su obra, no sabemos si inconclusa. La gracia de “Diary” es que nos presentaba un sonido menos sucio del que ofrecían las bandas del momento, demasiado preocupadas en seguir a pies juntillas la estela de Nirvana. El post-grunge ese tal cual lo llamaron. Muy de agradecer en un momento en el cual andábamos próximos a la saturación con tanto imitador de chichinabo. SDRE tenían una visión bastante diferente a la de sus coetáneos. No renegaban de Nirvana y tiraban de ciertos lugares comunes, pero incorporaban las enseñanzas del post-hardcore... De peña como Embrace, Rites Of Spring y muy especialmente de Fugazi. De ahí esa mayor presencia de melodías en sus composiciones, comparadas con las de los seattlelites. Lo de las voces melancólicas y el acercamiento a los postulados del indy-rock de la época va de suyo.

J'Nuh” (LP2)
Así pues, la última gran apuesta de Sub Pop tras el éxito de Soundgarden, lo que luego sería Pearl Jam,  Nirvana o los recuperados The Melvins, no estuvo a la altura de las expectativas. La cosa comenzó torcida y derivó en lo inevitable. Si bien, la inercia les dio para sacar un segundo álbum antes de separarse por primera vez. Se trata del “LP2” o el álbum rosa, por el color de su portada. Después cada miembro de SDRE se marchó por su lado. El vocalista Jeremy Enigk se dedicó a su proyecto en solitario, publicando dos álbumes de tacada durante el 2006: “Return of the Frog Queen” y “Jeremy Enigk: The end sessions”. Dan Hoerner, guitarrista original de SDRE, se marchó para no volver más, mientras que Goldsmith y Mendel, baterista y bajista respectivamente, participaron del incipiente proyecto del antiguo miembro de Nirvana, Dave Grohl. Los hoy celebérrimos Foo Fighters.

Transcurrían así las cosas cuando los chicos decidieron reunirse de nuevo. Todos excepto Hoerner, que prefirió no participar en esta nueva etapa inaugurada con la publicación de “How it feels to be something on” en 1998. Un buen álbum que quedaría absolutamente opacado por el fenómeno “The Rising Tide”, publicado un par de años después. Su último trabajo hasta la fecha y el que para muchos es su ópus magnum. Y vaya si es bueno, 
“Killed by an Angel”, “Snibe”, “Television”, “Disappear”,“One” o “Fool in the Photograph” dan fe de ello. Sin embargo no tengo tan claro que sea el mejor. Me debato entre este y el “Diary” para ocupar ese primer puesto en el escalafón y va por días que elija uno u otro. 
Por cierto que, entre medias, la discográfica comercializó un interesante directo titulado “Live -25/06/1999”.

Killed by an Angel” (The Rising Tide)

Tras volverse a separar, Enigk continuó su camino en solitario y no hace tanto editó un par de discos que recogen algunas de sus composiciones: “World waits” (2006) y “The missing link” (2007). El primero de los cuales está la mar de bien. Paralelamente decidió reunir a los miembros de la banda -o a lo que quedaba de ella- para fundar The Fire Theft. Unos SDRE parte II que nunca llegarían a consolidarse, con un único trabajo en su haber. Desde el 2003 cuando publicaran ese álbum sin nombre, no sabemos más de ellos. Tampoco hay un comunicado oficial certificando su defunción. Periodicamente surgen rumores sobre otra reunión y/o la aparición de nuevo material. Esperaremos acontecimientos, pero no me creo nada. 

Pillars” (How it feels to be something on)
Y eso es todo sobre esta banda de extraña trayectoria, con una discutible idea de lo que es el compromiso y afectados por la pesada losa en forma de expectativas que alguien les colocó encima... Pero una barbaridad de banda en definitiva. Más que grupo de la semana son uno de los grupos de mi vida. Impulsores de aquel emo noventero -el auténtico, no esa mierda de quinceañeros a la que han bautizado con idéntico nombre- y con una colección de jitazos en su haber que ya quisieran otras muchas bandas para sí. Potencia, desgarro, melodías y emotividad a raudales, eso son SDRE. Nada menos. 
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In Circles” (Diary)
“And I Dream
To Heal Your Wounds

But I Bleed Myself
I Bleed Myself"
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