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miércoles, 16 de septiembre de 2009

Elvis Perkins on Tour


La verdad es que me apetecía mogollón volver a ver en directo a Elvis Perkins y su banda. Hace un par de años apenas si les conocía y su fantástica actuación en el hoy clausurado Greenspace fue una auténtica sorpresa. Anoche, en el Black Note Club, Elvis Perkins in Dearland se presentaba con nuevo material bajo el brazo,  incluyendo un EP de próxima aparición en España (a mitad del mes que viene) que tiene una pinta buenísima. 
El concierto no defraudó en absoluto. Que coño, fue una auténtica pasada, mejor incluso que el de hace un par de años. No se sí fue por la mejor acústica de esta sala, por la mayor proximidad al público o quizás por que el grupo ha conseguido en estos años una mejor compenetración sobre el escenario, aunque muy probablemente todas las respuestas sean correctas.
Tan sólo voy a hacer una pequeña crítica al hijo del eminente Norman Bates, ya que estos dos años también han servido para que Elvis adquiera ciertas poses de divo que le afean muy mucho. Elvis, sin acritud, espero que te lo hagas mirar. Era mucho mejor cuando te bajabas del escenario y conversabas apaciblemente con los allí presentes, de tu a tu, sin mirarnos de arriba hacia abajo como un rockstar hace con una grupie de quince años. Y es que ese aire de normalidad le va mucho mejor a su música.
Tampoco me gustó, aunque esto no es algo exclusivo de Elvis Perkins in Dearland, esa jilipollez de anunciar el fin de la actuación para, a continuación y casi sin que nos diera tiempo a pedirles que volvieran a salir, arrancarse con los bises de rigor. Bises bastante obvios por otro lado, programados en el tracklist que lleva la banda como cierre de su actuación. Con todo se lo perdonamos tras asistir a la maravillosa interpretación de While you were slipping y al apoteósico final de concierto con su canción más verbenera, Doomsday, sin duda mi favorita de todo el repertorio. 
Y por supuesto hay que reconocer la labor maravillosa de esos músicos que acompañan a Elvis en su aventura, el contrabajo y bajista ocasional Brighman Brough, el multiinstrumentista  Wyndham Boyland-Garnett y sobretodo el baterista Nicholas Kinsey, el cual tiene el don de animar al personal con la mera acción de levantarse y colgarse el bombo al cuello.
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Previamente a la actuación de Elvis Perkins, había salido ha escena la guapa cantautora norteamericana Dawn Landes, acompañada al bajo por un señor judío simpático que se pasó todo el concierto haciéndole ojitos, y por un excelente batería con aspecto de Señor Oso. Con cuatro discos a sus espaldas, esta oriunda de Kentucky pero residente en la Gran Manzana, se ha embarcado en una gira europea que la ha traído por primera vez hasta la capital del Turia. Reconozco que, de no telonear al señor Perkins, nunca se me habría ocurrido ir a verla. No es que hubiese escuchado mucho a Dawn Landes, pero lo poco que conocía de su trabajo (singles promocionales, la cancioncita que meten en United States of Tara y un par de vídeos), no me había convencido. Encima leí por alguna parte como un crítico musical comparaba a Dawn con Suzanne Vega, lo cual nunca puede ser bueno. En fin, que por h o por b no tenía demasiado interés en verla en directo. Sin embargo tengo que reconocer mi gran sorpresa ante su sólida actuación. Esa ñoñez que destilan sus canciones empaquetadas y el tufo a azucarillo que desprenden sus vídeos promocionales, fueron dejados de lado en cuanto la Landes apareció sobre el escenario. Muy bien acompañada al bajo y a la batería, repasó con mucha energía casi todos los cortes de su último larga duración, Sweet Heart Rodeo, además de algún hit incluido en discos anteriores.
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Un bonito concierto al cargo de gente que irradia felicidad. Y visto la que está cayendo, no es poca cosa.

lunes, 16 de marzo de 2009

GDS III - Elvis Perkins

La primera vez que vi actuar al hijísimo y a su banda de mariachis, fue en octubre del 2007 en el Greenspace de Valencia. Era sábado por la noche y el cartel lo completaban el catalán Jaume Sisa y la efímera pareja creativa -y sentimental- formada por Nacho Vegas y Christina Rosenvinge. Lo cierto es que me acerqué hasta allí por estos últimos y no por Elvis, cuyo proyecto apenas conocía en ese momento. Y es que el asturiano y la madrileña venían presentando “Verano fatal”, aquella gloriosa colaboración en la que se incluían temazos como “No lloro por ti”, “Que nos parta un rayo”, “Me he perdido” o el que daba nombre al trabajo. Como ya he dicho, del hijo del actor que interpretara al mítico Norman Bates, apenas si tenía alguna referencia. Y casi que mejor, porque me encantan las sorpresas. Vaya, que estos oídos tan acostumbrados a escuchar grupos de porquería, agradecen mucho este tipo de cosas. Y es que el concierto del compadre estuvo de muerte. El de la pareja de paisanos también. Y hasta el del ex Música DispersaEl show se centró en los once cortes de aquel primer álbum titulado “Ash Wednesday”, que incluye las celebérrimas “While You Were Sleeping” y “All the Night Without Love” -adjunto vídeo de ambas-. Un pedazo de disco que, desde mi punto de vista, palidece ante “Elvis Perkins in Dearland”, segundo elepé de Elvis que acaba de ver la luz. Me aventuró a decir que es firme candidato a álbum del año. 

La propuesta de Elvis Perkins se mueve en la línea folkie con guitarrita y arreglos sencillos que transita los senderos ya andados por clásicos de la cosa musical como Dylan, Cohen, Van Morrison o Nick Drake. En un plano más terrenal y hasta cercano en el tiempo, su fórmula se asemeja a la de gentes como Jeff Buckley, Elliott Smith, Micah P. Hinson o el borrachuzo de Eef Barzelay. En todo caso, poca broma con los referentes. También es verdad que estoy hablando de su música versión enlatada. Ahí presenta esa cara más
 suave e intimista que en los directos, donde adquiere un cariz un tanto más movido, añadiéndole incluso notas festivas. De esto último tiene gran parte de culpa el contrabajista Brighman Brough, pero sobre todo el baterista Nicholas Kinsey. Dos de los tres compañeros de viaje de Mr. Perkins.

La verdad es que cuando uno busca información sobre Elvis en la red, siempre salen referencias a los orígenes familiares. Hijo del actor Anthony Perkins y también de la fotógrafa de moda Berry Berenson, además su tía es la modelo y actriz Marisa Berenson –“Cabaret”, “Barry Lindon”, “La muerte en Venecia”-, mientras que su bisabuela fue la influyente diseñadora de moda Elsa Schiaparelli, conocida por sus colaboraciones con Dalí o Jean Genet. También tiene un hermano actor y director que firma como Oz Perkins y de quien no he tenido el placer de ver nada. Luego está lo de las tragedias que han perseguido al músico, con su padre muerto de SIDA y con su madre asesinada por Al-Qaeda en uno de los vuelos implicados en los atentados del 11-S. Triste historia familiar que sin duda ha dejado marca en sus creaciones.

Y ya os dejo con la música, que es lo que único que realmente importa. No sin antes recomendaros la escucha de lo nuevo de Mr. Perkins, que es muy -pero que muy- chulo.

"While you were sleeping"

"All the Night without Love"

"Mayday" (en vivo)

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