A
ver, no es que no me haya gustado la película, pero me esperaba algo más. Que
sí, ya lo sé, que Viggo Mortensen y el chiquillo (bien guapo por cierto) lo
hacen muy bien, que la fotografía al cargo de Javier Aguirresarobe se sale, que
el trasfondo post-apocalíptico está muy logrado… pero es que el listón estaba
muy alto, demasiado para un casi-debutante en estas lides como el australiano John
Hillcoat. Probablemente, si estuviésemos ante una obra original, o una
adaptación cinematográfica de la novela de algún manta, la hubiese valorado más. Pero es que “La carretera” se basa en la novela homónima escrita por Cormac
McCarthy que ganó el Premio Pulitzer
2007. Y Mr. McCarthy pasa por ser uno de los
mejores escritores vivos, ¡que coño!, juntamente al también norteamericano
Philip Roth, los dos mejores que nos quedan. Así que, massa pa’ la
carabassa Johnny !!!
Y
tenía muchísimas ganas de verla, la verdad. Fundamentalmente
porqué me encantó la novela, por otra parte, como toda la obra de McCarthy. Pero es que además,
mientras la leía, me parecía que podría salir una muy buena película de ella,
a diferencia de lo que me pasa con otras obras suyas menos “cinematográficas” y
de las cuales se anuncian inminentes adaptaciones al mundo del celuloide (en
este sentido me tiene intrigado como el sobrevaloradísimo Todd Field va a resolver
los problemas de adaptación que plantea la magnánima “Meridiano de sangre”). Concluyendo, que con “The Road (the movie)” me equivoqué. O se ha equivocado el señor
Hillcoat.
Tampoco
quiero ahuyentaros de las salas de cine, no sea cosa que el gremio de
empresarios del sector vaya a por mí y me banee
el blog. Ya os he comentado al
principio del post que la película no
me ha disgustado. Además, si no os habéis leído el libro, o sí, pero no sois fans del autor, es probable que os guste
hasta mucho. Porqué la historia es inquietante, lúcida y te mantiene atado a la
butaca del cine (o a la de lectura) hasta conocer el desenlace final. Y como os
he dicho antes, los actores están bastante bien y las circunstancias “ambientales”
que rodean esa desenfrenada huida hacia delante, de un padre y un hijo que
luchan por sobrevivir en un ambiente hostil, también. Pero se echa en falta
parte del sentimiento que transmite la novela. Y le sobran flashbacks explicativos de cosas que no hay necesidad de explicar. No
hace falta decir que estos últimos son aportación personal del director.
En
fin, haced lo que queráis. Aunque lo mejor sería que, independientemente de que
vayáis al cine o no, os leáis el librito, que por cierto es bastante corto y te
lo acabas en dos ratos. Y si queréis más sobre mi escritor favorito, ahí abajo dejo
enlazado todo lo que escrito de él:


