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viernes, 27 de marzo de 2020

Hombre en catarsis al rescate


Homem em Catarse es, básicamente, Afonso Dorido, referente de la actual escena musical portuguesa al frente de los interesantes Indignu [lat.] -de quienes ya os he hablado por aquí-. Un tío que toca la guitarrita como los ángeles, lo que ya quedó demostrado tanto en su primer EP “Guarda-Rios”, como en su aclamado álbum de debut “Viagem Interior”, además de en los cuatro elepés que lleva grabados junto a la banda madre.

Pues bien, durante estos días de confinamiento forzado, mientras teletrabajo en precario o paseo entre las cuatro paredes de este nuevo piso -que se ha revelado demasiado pequeño para los tres y medio que somos-, me he topado con lo nuevo del guitarrista de Barcelos. Y es una puta delicia. Se titula “Sem Palavras, Cem Palavras” y es un álbum conceptual que, como se infiere, no contiene más que el sonido de su guitarra, el de un piano y un toquecillo de electrónica. Con ello Afonso se basta y se sobra para encadenar una seguida de diez intensos pasajes, dibujados a base de superponer capas y texturas.
Un álbum que suena muy portugués, por lo sugerente y melancólico, pero a la vez muy post-rocker.  En donde se dan cita desde los Explosions in the Sky hasta los primeros Múm, pasando por Slowdive y, cómo no, la música tradicional del país vecino. Repleto de sentimiento y emotividad, recreando maravillosas atmósferas, resulta ideal para la evasión de ese pequeño Chernóbil que nos está tocando padecer. También de los infiernos particulares que se desatan en nuestro día a día... 
(Me viene a la cabeza uno que tiene que ver con plantaciones de almendros infectados y con abueletes que no tienen otro medio de vida más allá de su explotación. ¿Por qué será?)
Y esta es la primera de mis recomendaciones musicales durante este 2020 de mierda. El año en el que arranqué de un estado de emergencia –que de facto era de sitio- para plantarme en un estado de alarma. ¡Échale huevos! Y sí, sé que el año pasado por estas fechas ya os había hablado sobre un buen puñado de álbumes. ¡Dadme un respiro, collons!

Bueno va, aunque no diré mucho más, además del disco de Homem em Catarse ando colgado de lo nuevo de Ben Watt - ¿quién me lo iba a decir?-, Bonnie “Prince” Billie –el tito Will nunca defrauda-, Caspian –rozando el nivel del “Tertia”-, Destroyer –a su rollo-, Drive-by Truckers –lo de siempre y bien que me parece-, A Girl Called Eddy -16 años después, que se dice pronto-, Isobel Campbell –sin Marc, ni por supuesto Stuart-, Lina_Raül Refree –el Rulo se pasa al fado-, Los Enemigos -¡Aupa Josele!-, Luke Haynes - Peter Buck –gloriosa confluencia-, The Men –más roqueros que nunca- , Nada Surf –menos no es más, pero sigue siendo mucho-, Pablo und Destruktion –a vueltas con el bucle melancólico-, The Rentals –ahora sí que sí, o eso parece-, Stephen Malkmus –moviéndose entre lo reflexivo y lo lisérgico-  Toundra –transmutados en compositores de bandas sonoras- y VVV Tripin’You) –ahí siguen en aquello de rendir culto al frío, al ruido…-. Y prometen los avances de Brendan Benson, Greg Dulli, Happyness, Inverness, Jeanines, The Lemon Twigs, Nap Eyes, Palehound, Paradise Lost, Paradox Obscur, Protomartyr, Schammasch, Throwing Muses y Waxahatchee.

¡Ah! Que no se me olvide esto. Está muy molona la iniciativa “Music for Gloves” en la que varios sellos nacionales ofrecen descargas de material inédito de sus bandas por un módico precio. Los ingresos se destinan a la compra de equipos de protección para los hospitales. Cuestión harto necesaria en estos tiempos de coronavirus. Y la verdad es que hay cosas realmente chulas firmadas por gentes como The Parson Red Heads, The Violet Hours, Kelley Stoltz, Daniel McGeever, The Maureens, Holy Tunics…

jueves, 19 de marzo de 2020

Limónov, desde Dzerzhinsk al infierno

Dzerzhinsk es una ciudad rusa situada a unos ochocientos kilómetros de Moscú que debe su nombre al primer jefe de la NKVD -el temido departamento soviético de asuntos internos-. Fue además uno de los principales centros de producción de armas químicas de Rusia, con acceso vetado a los occidentales hasta hace cuatro días. Ahí mismito nació Eduard Veniamínovich Savenko, más conocido como Limónov, el escritor de esta macarrada y el protagonista de esta otra. Y no parece casual. Supone un comienzo perfecto en la vida de este aventurero, playboy y militante anarco-fascista -admirador de Stalin y la vez amigo de Karadzic o Le Pen padre- cuya biografía parece el guión de una peli de Tarantino. El fulano que creó y lideró a los nazbol hasta anteayer, cuando pasó a mejor vida. Y es que ya no podremos volar a Moscú y hablar con Limónov de sus planes de gobierno

Ícono underground, Limónov se dio a conocer a través de una serie de novelas en las que narra su exilio en los EEUU a mediados de los setenta – “Soy yo, Édichka”“Historia de un servidor” y “Diario de un fracasado”-. Si bien, mi puerta de entrada al universo del artista fue la fantástica biografía firmada por el rusófilo Emmanuel Carrère. Ya en plena década de los ochenta se mudaría a París, donde participará en varias revistas literarias. Sus trabajos en esa época, también autobiográficos, van más en línea de escandalizar a la plebe con sus historias sexuales –“El poeta ruso prefiere los negrazos”-. Regresaría a su país natal ya en los noventa, coincidiendo con la caída del régimen soviético, para centrarse en cuestiones políticas. Dando cauce a su verborrea delirante a través del periódico Limonka, a la sazón boletín oficial del Partido Nacional Bolchevique, fundado por él mismo. Acusado de terrorismo, conspiración por la fuerza contra el orden constitucional y tráfico de armas, acabaría dando con sus huesos en la cárcel. Pero eso no contuvo su actividad y, una vez fuera, montó La Otra Rusia para continuar esparciendo su mensaje político contradictorio, casi siempre opuesto a Putin, aunque menos hacia el final. Gracias sobre todo a su sesgo nacionalista en temas como el de la anexión rusa de la península de Crimea.

Un tipo que se desenvolvió en la vida como un pececillo de plata entre el papel impreso. No discriminando entre ídolos e ideologías. Capaz de navegar entre los textos de Lenin y Hallier, admirar las bondades del capitalismo para luego criticarlo y ensalzar el modelo soviético. Incorporando casi cualquier cosa al batiburrillo de cuestiones sin sentido y lecturas medio digeridas que había en su cabeza. También es verdad que, como dijo en una entrevista reciente, “cada cosa tiene su tiempo, eso es todo. Hay uno para las tetas y los muslos de Maggie, reina de la cocaína, y otro para el fusil de asalto Kalashnikov”. ¡Ea! Descansa en paz tío loco.

miércoles, 14 de agosto de 2019

La expo del MALBA: Leandro Erlich “Liminal”


La palabra liminal no está incluida en el Diccionario de la R.A.E. La única entrada que se registra y que estaría relacionada es liminar, “perteneciente o relativo al umbral o la entrada”. Lo cierto es que la liminalidad existe al margen de lo que diga la Academia y tiene que ver con el límite o la frontera. Se trata de un concepto profusamente usado en el ámbito de la psicología y remite a aquello que no está ni en un sitio ni en otro, sino más bien en el umbral, entre lo que se ha ido y lo que está por llegar. La noción fue acuñada por el etnógrafo y folclorista francés Arnold Van Gennep siendo posteriormente desarrollada por el antropólogo escocés Victor Turner.

Podría decirse que hay estadios o fases, como la enfermedad, la adolescencia, la duermevela o la locura transitoria, que son en esencia liminales. También los viajes. En este sentido también puede hablarse de lugares liminales, como un aeropuerto o una estación de autobuses. O una cárcel. Y ya puestos, un hospital y hasta un aula. Y de eso es de lo que va la exposición del argentino Leandro Erlich en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. La primera antología del artista en América y que reúne una selección de veintiuna instalaciones producidas desde 1996 hasta la fecha. Entre ellas destaca “Swimming Pool”  o “La Pileta”, alojada permanentemente en el 21st Century Museum of Art of Kanzawa, en Japón, pero que también fue exhibida en la Bienal de Venecia del 2001. Quizás la obra de Erlich más reconocida a nivel mundial.

La verdad es que gustó mucho la exhibición de este “Bansky porteño”. Bastante más que la colección permanente de un museo al que tenía muchísimas ganas de ir, pero que me decepcionó profundamente–a excepción de las pinturas de Antonio Berni-. Además de la obra arriba mencionada, la muestra incluye “La vista” de 1997, “Vecinos” de 1996, “La vereda” del 2007, “Las Nubes” de 2018, “El Avión” del 2011, “Puerto de memorias” del 2014, “Vuelo nocturno” de 2015, “Peluquería” de 2017 y “El Aula” del mismo año. Todas ellas destacan por una apariencia de cotidianeidad que encierra una trampa. Y es que lo que vemos desafía las reglas del mundo tal cual lo conocemos. Situándonos en ese espacio liminal que da título a la exposición.

Lo cierto es que, ahora que lo pienso, Argentina también es de alguna forma uno de esos espacios liminales. Un país liminal, siempre a medio camino entre la normalidad que se ha ido y el desastre que se le viene encima. Y sino echadle un ojo a las noticias relacionadas con el país trasandino. No importa cuando. Ahora es por el revolcón electoral de Macri y la posible vuelta del kirchnerismo, ayer por lo contrario y mañana quien sabe.
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lunes, 3 de junio de 2019

Lo de Pablemos, las chirigotas de Cai, l'alcalde en besicleta, los Carmenitas Descalzos, la Berdadera Hisquierda, el PPOE, lo indie-folk, la Colau, el nacionalismo español no consciente y otras mandangas


Hace tiempo me obligué a no escribir una línea más sobre política. De hecho, revisando el histórico de entradas, observo como la última vez fue en verano del 2016. Y eso que en los comienzos, rara era la semana que no colgaba un mínimo de dos. Eran otros tiempos, vaya. ¿Qué motivó el cambio? Podría daros una explicación más o menos detallada o balbucear cualquier parida a modo de justificación simpática. Pero ni lo uno ni lo otro. Tan solo diré que a veces en la vida es preferible tomar distancia con según qué cosas. Y no espero que estéis de acuerdo conmigo. Vaya, que si lo estáis bien y sino pues también. Con todo y aunque pueda parecer una enmienda a lo anterior, aquí os dejo esto de “Cien años de Soledad”. Que no es política sino literatura. Y de libros en este blog sí se habla y mucho. El que quiera entender que entienda.

“En la calurosa sala de visitas, junto al espectro de la pianola amortajada con una sábana blanca, el coronel Aureliano Buendía no se sentó esta vez dentro del círculo de tiza que trazaron sus edecanes. Ocupó una silla entre sus asesores políticos, y envuelto en la manta de lana escuchó en silencio las breves propuestas de los emisarios. Pedían, en primer término, renunciar a la revisión de los títulos de propiedad de la tierra para recuperar el apoyo de los terratenientes liberales. Pedían, en segundo término, renunciar a la lucha contra la influencia clerical para obtener el respaldo del pueblo católico. Pedían, por último, renunciar a las aspiraciones de igualdad de derechos entre los hijos naturales y los legítimos para preservar la integridad de los hogares.

-Quiere decir -sonrió el coronel Aureliano Buendía cuando terminó la lectura- que sólo estamos luchando por el poder.

-Son reformas tácticas -replicó uno de los delegados-. Por ahora, lo esencial es ensanchar la base popular de la guerra. Después veremos.

-Es un contrasentido -dijo-. Si estas reformas son buenas, quiere decir que es bueno el régimen conservador. Si con ellas logramos ensanchar la base popular de la guerra, como dicen ustedes, quiere decir que el régimen tiene una amplia base popular. Quiere decir, en síntesis, que durante casi veinte años hemos estado luchando contra los sentimientos de la nación. Iba a seguir, pero el coronel Aureliano Buendía lo interrumpió con una señal. «No pierda el tiempo, doctor -dijo-. Lo importante es que desde este momento sólo luchamos por el poder.» Sin dejar de sonreír, tomó los pliegos que le entregaron los delegados y se dispuso a firmar.”


Supongo que esta sí es la última. Lo juro. Como aquella vez cuando juré no volver a tomar vodka. En fin... Nostrovia!

lunes, 20 de mayo de 2019

Lo de GoT. O JdT. O JdT sino te gustó GoT, que también…

Sí, yo también veo Juego de Tronos (en adelante GoT por cuestiones obvias). O más bien la veía, ya que anoche a eso de las 22.30, hora local, se bajó el telón de la serie que me ha acompañado durante los últimos nueve años. ¿Y qué tengo que decir de eso? Pues no mucho más de lo que se desprende de ahí. Vaya, que tras todos esos años siguiéndola, ocho temporadas completas, setenta y un episodios de una hora o más de duración, estando al día y sorteando spoilers con más habilidad que un keniata esquiva los obstáculos, pues como para decir que no me ha gustado. De hecho creo que es la única vez en mi vida en la que he sido realmente fiel a un culebrón de este tipo.  

¿Quiere eso decir que considero a GoT como la mejor serie de la historia de la televisión? Hombre, no. Entre otras cosas porque no he tenido tiempo de verlas todas. Tampoco ganas. Encima, de las que he visto, se me ocurren unas cuantas que me gustaron tanto o más así a bote pronto. Pero nunca fui fiel a cualquiera de ellas. Ni siquiera a “The Wire” o a “Los Soprano”, la cual solo vi tras ceder a la insistencia continuada por años de uno de mis mejores amigos. Los que me conocéis sabéis lo que me cuesta engancharme. Que no soy mucho de esperar. Así que, teniendo eso en cuenta, ¿Cómo no reconocerle el mérito a la HBO, como productora y a David Benioff y D. B. Weiss como creadores, si me han mantenido expectante todos estos años? Solo puedo darles las gracias. Eso y a otra cosa mariposa. Porque sí, todo muy guay pero al final no hay que perder de vista que GoT es mero entretenimiento. Y lo que hoy es GoT mañana será otra cosa. I no passa res. Eso es lo que muchos fans de GoT olvidan. Esto es televisión. Entretenimiento a lo grande, vaya. Muy bien hecho. Y desde esa óptica GoT es un puto diez.

Por eso me sorprende la desazón generalizada en los fans. Mucho más en el caso de esos seguidores sobrevenidos que, aprovechando la popularidad de la serie, se iban sumando al carro. Digo yo: ¿Para qué os acercasteis a la serie? ¿Qué esperabais encontrar, una de Dreyer? ¿Es porque sois más de sitcoms rollo “Friends”? Ah, no…  qué queréis que la última temporada la dirija Peter Jackson… En fin… ¿Acaso no os entretuvo? Entonces... ¿por qué coño continuasteis con ella, so mendrugos?  Y luego están los talibanes de “Canción de Hielo y Fuego”, la fantasía épica escrita por George R. R. Martin en la que se basa/inspira la serie. Los ofendiditos de los libros, vaya. Respecto a estos últimos, tan solo diré que alguna vez comencé la saga y no pude terminar la segunda novela. Me pareció literatura para pajeros. Infumable de principio a fin. Y lo dice alguien que se lee casi cualquier cosa.

Pero el día después de… tan solo leo decepciones. Casi todas basadas en que el personaje X hizo o no hizo tal o cual cosa. Como si los creadores tuvieran que ajustarse a las indicaciones de los fans, en una suerte de democracia del público que espero nunca se dé. Peñita denunciando incoherencias narrativas sobre la base de que, ese final, no se ajusta a sus preferencias. Lo gracioso es que si el final hubiese sido radicalmente diferente, también estarían protestando. Le hubieran llovido las críticas por otro lado, que ya nos conocemos.

Yo me lo he pasado como un Tyrion viendo las ocho temporadas de GoT y perdonadme el chistaco. Y el final me ha parecido bien, ¿Qué queréis que os diga? Que las dos últimas han sido un tanto desastre. Bueno, quizás un poco sí. Especialmente la temporada final. Tal vez porque suceden demasiadas cosas en muy poco tiempo. Supongo que los creadores se habrán visto en la obligación de cerrar el círculo y para ello tuvieron que acelerar la marcha. Cosas que, en la lógica seguida por GoT hasta la sexta temporada, se cocían a fuego lento, ahora se han resuelto por la vía rápida. Las prisas siempre son malas consejeras. Con todo, atendiendo a la complejidad de la trama, creo que el cierre ha sido más que digno. Y para nada improvisado. En este sentido recordar que, ese final estaba escrito desde la visión de la Casa de los Eternos al final de la segunda temporada. Y Tyrion se ha encargado de recordárnoslo en este último episodio, cuando le explica de que va el asunto a Jon Snow. De hecho, cuando anoche lo vi, me pareció hasta innecesario. No me gustan las sobre explicaciones. Pero vistas las reacciones de la peña...  

Ya por último decir algo que parece bastante obvio. Aunque no os haya molado, cualquier relación de tantos años debe evaluarse en su totalidad y no por cómo termina. Desde esa óptica, no se me ocurre ningún otro producto en el actual escenario televisivo que se acerque a GoT. Vamos, ni de cerca. Una historia que nos ha regalado tamaña lista de personajes con los que identificarnos o a los que odiar. Tipos entrañables como Arya Stark, Hodor, el Perro, Tormund, el propio Tyrion Lannister… Otros asquerosos como Joffrey Baratheon o Ramsay Snow. Villanos aterradores como el Señor de la Noche o la gran Cersei… Héroes con capa a los que no sabes si amar u hostiar como el cagapenas de Jon Snow, la Targaryen, Theon Greyjoy y hasta Jamie Lannister. Incluyendo un buen número de momentos impactantes como las muertes de Viserys ante Khal Drogo o de Oberyn Martell a manos de La Montaña, la tremenda boda roja o la decapitación de Ned Stark… Y por supuesto un buen puñado de escenas épicas, que ya son historia viva de la televisión, como las batallas de Aguasnegras y la de los Bastardos, la explosión del Septo de Baelor o cualquier momento dracarys o Valar Morghulis...

Encima ha habido cameos de los Mastodon entre una turba de salvajes más allá del muro, también de los Sigur Rós amenizando la boda de Joffrey y Sansa, o de los Of Monsters and Men cuando aquella obra de teatro que tanto indignó a Arya… Y hemos tenido a Serj Tankian, a los mencionados Sigur Rós o a The National cantando “The Rains of Castamere”, cada uno en su estilo. O a The Hold Steady cerrando la tercera temporada con “The Bear and the Maiden Fair”… También hemos visto más de setenta veces esa intro, ya mítica, que se modificaba año tras año dependiendo de los escenarios en los que se habría de desarrollar la trama. Con la tonadilla compuesta por el gran Ramin Djawadi, responsable de una pieza que se recordará por siempre jamás.  

Y eso es todo lo que tenía que deciros del final de GoT. Luego ya está la cuestión de los chistes y los memes con los que me he reído un rato. Especialmente con Bran “el roto” y tal… O con el momento en el que Sam se adelanta a Clístenes de Atenas e inventa la democracia... Pero eso son historias que darían para otro post.  

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Soto Ivars, Foucault y Lewis Carroll

El otro día reflejaba por aquí cuan certero me había parecido el análisis que de la poscensura hace Soto Ivars en “Arden las redes”. Libro bien interesante cuya lectura recomiendo de nuevo. Me apetece recordarlo hoy, tras conocer que una mujer anónima ha perdido su empleo después de verter un comentario terrible sobre Inés Arrimadas en twitter. 

Comentaba el murciano que si alguien se ofende contigo por lo que cuelgues en las redes, te linchará digitalmente. Aunque no lo haga él directamente. Se bastará de sus acólitos quienes te insultarán una vez hayan reconocido la diana que tienes pintada en la frente. Si hace falta, hasta recogerán firmas para que te despidan. Para echarte del trabajo, que es exactamente lo que le ha pasado a una usuaria de twitter por culpa de un tuit machista y violento que no pienso reproducir aquí. En este, como en demasiados casos, la justicia la han dictado las redes y todos tan contentos. Y perdonadme si me acojona vivir en un país en el cual una turba de mónguers anónimos tras un teclado es quién dicta las sentencias. Debe ser por deformación profesional.

Quizás no recuerde demasiadas cosas de cuando estudiaba en la facultad, pero sí tengo grabado alguna cosita. Simplezas y naderías, como aquella que reza que en un país serio y democrático, la justicia la dictan los jueces y que los castigos deben ser proporcionales al delito cometido. Esto último se llama principio de proporcionalidad penal y exige un juicio de ponderación donde se valora tanto la gravedad de la pena como el fin que se persigue con ella. En definitiva, que un despido laboral por poner un tuit en tu perfil personal durante tu tiempo libre, por muy terrible que este sea, por muy execrable que sea lo que en el se manifieste, no es admisible para un Estado que se jacta de ser de derecho cada cuarto de hora.

Y luego hay otra cosa. Tiene que ver con otro comentario vertido en la misma red por un eminente miembro del PP el mismo día. Otro repugnante tuit, en este caso racista, dirigido al teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona a cuentas de su ascendencia argentina. No seré yo quien propugne un linchamiento digital y las consiguientes consecuencias en forma de cese o expulsión de este impresentable. Pero sí me llama la atención como aquí la maquinaria ha funcionado de forma diferente. Supongo que esto va un poquito más allá de lo que explica Soto Ivars en su libro. Un complemento al mismo que tiene que ver con las relaciones de poder. Aquello que decía Foucault de que la verdad la dictan los que mandan.

En un conocido pasaje de “Alicia a través del espejo”, la protagonista de la historia se sorprende de que las palabras puedan significar cosas tan diferentes. “La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda…, eso es todo.” Pues eso. Y que miedo da todo, tú.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Poscensura by Soto Ivars

Este ameno librito nos habla de la poscensura. Censura posmoderna o nosecuantospuntocero caracterizada por no desarrollarse en un plano vertical sino horizontal. Es decir, que la cosa ya no viene de arriba hacia abajo, necesitando de un estado totalitario que lo respalde. Según Soto Ivars ahora la censura viene ejercida por la propia sociedad, nuestros iguales adscritos a grupos beligerantes de todo tipo y condición, desde animalistas hasta feministas, pasando por católicos, izquierdistas, independentistas, unionistas, fascistas…  “…autista, egoísta, multicopista, artista, bromista, dentista, turista, sofista,  carlista, corto de vista...” (Mamá Ladilla, “Alguien tiene que pagar” – “Power de mí”, 2001) El caso es que si dices algo que a alguien le parece incorrecto, ¡agárrate los machos! Se ofenderá y junto a sus compañeros de trinchera te lincharán digitalmente. Te insultarán, recogerán firmas para que te despidan o hacer boicot a tu espectáculo, exigirán la retirada de tus libros, etc...

Y de eso es de lo que va el ensayo del Soto Ivars. Que además está repleto de ejemplos para que entendamos bien como opera la poscensura y no tengamos que preguntarnos nunca más que coño es esta mierda. ¿Qué que es la poscensura? Dices mientras clavas en mi pupila, tu pupila azul. ¿Que es poscensura?¿y tú me lo preguntas? Poscensura eres tú…Y lo sabes.

lunes, 27 de junio de 2016

No se puede

Nunca me he sentido tan próximo a Leo Messi como en la madrugada de ayer y eso que no vi la final de la Copa América Centenario y de haber tenido el ánimo como para verla, hubiese apoyado a Chile. Al astro argentino se le rompió el alma tras perder su cuarta final consecutiva con la selección. Ganaron los chilenos tras una tanda de penaltis en la que la estrella del Barça falló el suyo, el primero y probablemente el último que lance embutido en la camiseta albiceleste. "Para mí se terminó la selección. Ya lo intenté mucho, me duele no ser campeón con la Argentina y me voy sin poder conseguirlo".
Adiós muchachos compañeros de mi vida...” que cantaba Gardel...
Le comprendo.

Mi sentimiento es similar esta mañana, pero por algo mucho más importante. Cosas de la resaca electoral. El pueblo soberano ha decidido que sarna con gusto no pica. Y es que al final ha vuelto a triunfar la pinza, pero no la tan cacareada por la dirigencia socialista, sino la que se pusieron los españoles (y mucho españoles) en la napia a la hora de depositar su papeleta en la urna. Se confirma con ello que hay entre un 25 y un 30 por ciento de españolitos a los que se la suda todo. Se vota al PP siempre, por tradición y aunque les roben en su propia casa. Uno de cada tres votantes, ¡poca broma! Así evitan, por ejemplo, que el Coletas rompa la sacrosanta unidad nacional y nos traiga aquí a Maduro y a Ahmadineyad de asesores gubernamentales. Eso debe ser. 

Y es que el resultado no ofrece duda. Las lecturas al mismo tampoco. La fidelidad de ese electorado resiste pruebas que cualquier democracia desarrollada difícilmente soportaría. Como decía Jesús Maraña esta mañana, estamos a años luz de cualquier otra referencia en occidente. Aunque quizás no tan lejos de esa deteriorada Venezuela a la que tanto recurren algunos. Rajoy puede que sea un hijoputa, pero es nuestro hijoputa y eso es lo que importa. Muy triste todo.

Alguien me dijo alguna vez que la gente no se queja realmente de la corrupción, tan solo de que no les llegue su parte del botín. Al final va a ser que tenía razón. Eso o que este es un país de pre-mentales y cuñaos. O las dos cosas a la vez, que es lo más probable. Borreguismo ilustrado. Nada para el pueblo pero con el pueblo.

Hoy es 27 de junio, jornada post-electoral. San Cirilo de Alejandría, día en el que el sol se pone más tarde. Y yo estoy devastado. Se confirma aquello que demasiados pronosticaban pero yo me negaba a ver. Este país no tiene arreglo. Nunca lo tendrá. Tan solo cabe huir de él como de la peste. Echar a correr sin mirar atrás y llegar lo más lejos posible antes de que se ponga el sol. Dejar toda esta mierda de una vez por todas. Me gusta pensar que el nuevo amanecer se producirá en un entorno mejor. Una pizca, no mucho más, algún lugar en el que exista un mínimo resquicio por el que la esperanza pueda colarse. Tampoco es mucho pedir ¿no? 

martes, 2 de febrero de 2016

D.O.A. Pereza y cultura en la capital del Regne (capítulo n)

Ando de nuevo atravesando una de esas fases grises en las que no tengo ganas de . Con la consiguiente pereza a la hora de aporrear el teclado, claro está. ¡Y no será por falta de cosas que contar! He ido a exposiciones, me he emocionado con discos, he visto pelis... De hecho he visto pelis que vosotros no creeríais. Pero això ara no toca. También he visto los 10 episodios de Fargo 2 en dos días. Todo quisque diciéndome que era la polla Montoya es lo que tiene. Y lo es, incluyendo una maravillosa banda sonora, pero no es mejor que la primera parte. También he asistido a algún conciertillo a pesar de que, rompiendo el criterio que da sentido a este espacio, he pasado de las reseñas

Primero fue Segunda Persona, proyecto en solitario de José Guerrero (Betunizer, Cuello, Jupiter Lion), quien presentaba su álbum “Faro sencillo” en un conocido café-librería de Russafa. Y no me gustó mucho, la verdad. No sé si por culpa de la acústica del recinto, o sencillamente porque me cuesta entrar en esos directos desnudos a los que demasiados artistas están cogiéndole el gusto. También es verdad que no sería lo mismo si el prota hubiera sido Ryan Bingham o Will Johnson o hasta Nacho Vegas, que queréis que os diga. El caso es que admiro la labor de Guerrero en Betunizer y sobretodo al frente de Cuello, pero liberado de instrumentos y acompañamientos, como que no me acaba de convencer.

Eso fue el jueves tarde-noche. El sábado fue el momento de Las Ruinas, la banda de heavy pop (sic) de Barna. Y protagonizaron un concierto bastante decente. Divertidos como son ellos y con bastante solvencia sobre el tablao, desgranaron los mejores cortes de ese “Siesta Mayor”, su último álbum hasta la fecha. Por allí desfilaron “International Yonki Tour”, “Gabriel y Vencerás”, “Fruta de Temporada” o “Cosas tontas que hice por ti” a las que se unieron algunos de los hits más reconocibles del trío como “Ramón y Cajal” o “Cerveza Beer”. Además contaron con la colaboración a la guitarra de un Hans Laguna que, cuando no estaba sobre el escenario, lo daba todo en las primeras filas junto a una legión de fans capitanedada por un trasunto de McLovin que también tuvo su minuto de gloria haciendo coros en “Club de fans”. Pese al cansancio y la perrera que me embarga lo pasé realmente bien.  

Ah! ¡Que no se me olvide! Antes que Las Ruinas tocaron unos tíos que atendían al nombre de Primates con Motosierras. Creo que son de la terreta. Muy malos. Sin matices. 
 

martes, 12 de enero de 2016

martes, 15 de diciembre de 2015

Person of lo qué???

La semana pasada la revista Time declaró personaje del año 2015 a la canciller alemana Angela Merkel. O sea, a la principal responsable del austericidio. Esa adusta big mamá que tanto disfruta regañando a sus díscolos hijitos del sur -pero que luego no se aplica el cuento a sí misma-.  ¡Y se quedaron tan a gusto! Y sí, lo sé, que lo de personaje del año no es necesariamente un mérito. Que tan solo designa a la persona que ha tenido un efecto mayor en las noticias del año. Y eso, en ocasiones, ha supuesto que escogieran a personajes de dudosa honorabilidad como el mismísimo Adolf Hitler. Pero no me digáis que no tiene cojones el que Merkel sea la primera mujer galardonada con ese premio en 19 años. Anda que...

Pero eso no es lo peor. Detrás de Merkel aparecen como personajes del año el califa Abu Bakr al-Baghdadi, líder de Daesh, y en tercera posición el puto Donald Trump. Hilarante. Lo que me lleva a concluir, por si no lo tenía suficientemente claro, que este 2015 ha sido un año de mierda. ¡Glorioso pódium!  Menuda camada maededeusinyor... Pero es que encima el millonario pelofiesta se ha cabreado por no quedar en primera posición... Halaaaa... Festival del humor... pero del negro.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Agárramela como puedas 33 1/3 - Florentinada final

Ya hace años que venimos asistiendo a la consolidación de una corriente involucionista dentro del mundo del fútbol -y del deporte profesional en general-. Salida de los laboratorios ideológicos del empresariado más caradura y de esos chiringuitos montados por caza-recompensas profesionales también conocidos como “agencias de representación de jugadores”, amparada por poderosísimos grupos mediáticos, esta ideología va impregnándolo todo. Como representante de esos empresaurios, aquí en nuestro país tenemos a Don Florentino Pérez, ingeniero y político además de presidente del grupo ACS y del Real Madrid C.F. De entre los caza-recompensas destaca el lisboeta Jorge Mendes, representante de futbolistas que gestiona la compañía de representación Gestifute, asesora al fondo de inversión deportivo Quality Sports Investment y colabora con la agencia norteamericana Creative Artists Agency. Dos tipos prepotentes, cobardes y egoístas, de los que no aceptan una crítica y mucho menos un no por respuesta. Gente que se cree un regalo de Dios a la Tierra y por lo tanto no están en disposición de rebajarse a discutir con aquellos a quienes consideran currantes de usar y tirar. Todo sea por un bien superior, su cosmovisión y su cartera -y no necesariamente por ese orden-, a mayor gloria de su ego.

La última del dúo cómico hispano-portugués consistía en, una vez destruido Casillas, una vez humillado y expulsado quien es y será por méritos propios mucho más grande que ellos dos juntos, traerse hasta las oficinas del Berbabéu y al coste que sea -que pa' eso pagan los socios- a David De Gea. Un buen portero, no lo cuestiono, pero que acaba contrato a final de esta temporada y por lo tanto queda libre para negociar con quien le pretenda. Pero las comisiones son las comisiones compay y ahí hay demasiado botín como para dejarlo pasar. El caso es que la “jugada maestra” implicaba un daño colateral: la defenestración de Keylor Navas, otro buen portero, al menos tanto como lo es De Gea. 

Parecía que, como siempre, estos dos se iban a salir con la suya. Poco importaba que el Bernabéu se hubiera posicionado en favor del guardameta tico en la pasada jornada de liga. Tampoco el que a Keylor, en principio, no le hiciera gracia el cambio de destino. Lo cierto es que aparte de la visión “privilegiada” de Florentino y los “fantabulosos” juegos de manos de Mendes poco importaba nada. Porque al Real Madrid, o sea, a su director deportivo de facto y asociados, era esto lo que les rotava. Ese era el fichaje galáctico para el 2015. Y ahí comenzó la guerra civil de cada veranito. Pero esta vez y sin que sirva de precedente se han topado con otro infausto personaje dentro de este mundillo balompédico, cada vez más asqueroso. Ese es don Louis van Gaal, un tipo que por catadura no me explico como aún no ha sido llamado a filas por Florentino -vía Mendes-, quien se transformó en la horma del zapato de Flo y Jor.

A continuación viene la historia por todos conocida. El negociete por los aires. Igualmente, la comisión de don Jorge y el ego del “ser superior” al garete. La marca Real Madrid a tomar por culo. El portero titular desnortado y es que, amén del ninguneo sufrido, ahora tiene que quedarse con la mitad de sueldo que le prometía el Manchester y con el destemple de saber que está donde no le querían. ¿Y De Gea? Pues De Gea con Van Gaal y la promesa -alegal- de seis millones de prima por fichaje en el alero, quedando en lo económico y en lo profesional ciertamente tocado. En fin...

Un amigo igual o más madridista que yo me lo comentó ya hace tiempo: "Modelo muerto, compadre". Muerto no... lo siguiente. Y es que esto no se sostiene. Florentino y sus palmeros se han convertido en una turba de figurantes de cualquiera de las temporadas en The Walking Dead. El problema es que las criaturas ni tan siquiera se han dado cuenta. Bueno, Mendes sí y vaya si saca provecho de ello.

martes, 16 de junio de 2015

¡Viva Zapata!

Y no me refiero al dirigente revolucionario mexicano, inmortalizado por Elia Kazan en aquella sobresaliente película protagonizada por Marlon Brando en 1952. Esto va por Guillermo Zapata, dimitido edil de cultura del recientemente constituido Ayuntamiento de Madrid. Un tipo al que se ha exigido más de lo que se exige al común de los mortales. Desde luego más de lo que le pedimos al común de los políticos españoles. Y muchísimo más que a Rafael Hernando, Pablo Casado o Cristina Cifuentes, solo por poner tres ejemplos que afectan al ofendidísimo PP.

Y es que, en otro episodio de cinismo e hipocresía marca de la cas(t)a, han conseguido que el representante electo de Ahora Madrid dimita del puesto en el cual le habían situado los madrileños. Y todo por unos tuits publicados en su cuenta hace cuatro años, cuando era un ciudadano anónimo. Unos tuits que, para mas inri, formaban parte de una discusión sobre los límites del humor suscitada con motivo del vergonzante affaire Nacho Vigalondo vs El País. Un hilo en el cual, por cierto, participó este menda. Así que voy a apresurarme en borrar mi timeline de Twitter por si dentro de unos añitos alguien decide esgrimirlos en mi contra para expulsarme de la comunidad de vecinos o impedirme el ingreso en el A.M.P.A.

A ver, no es por buscar agravios comparativos, pero manda huevos que en España se tenga que dimitir por eso y no por, pongamos por caso, llevarse por delante a unos agentes de movilidad, estafar a los preferentistas, no condenar los crímenes del franquismo, filtrar datos fiscales de adversarios políticos, negar el acceso a la sanidad a los inmigrantes sin papeles, financiarse ilegalmente, llevárselo crudo a Suiza o a Andorra, irse a follar a las Canarias con cargo al erario público, cobrar sobresueldos en B, manipular accidentes de metro o de avión, proteger a abusadores en el seno de las sacrosantas Fuerzas Armadas, repartir lo de los parados entre amigos y familiares, insultar y amenazar a jueces y policías o directamente sustituirlos al gusto, retirar medicamentos a enfermos crónicos o conceder finiquitos en diferido. Y es que Zapata, este Zapata, ni es un terrorista ni es un chorizo. Ni siquiera podemos achacarle el ser un mal gestor cultural. Ni la ineficiencia en el desempeño de cualquier cargo público. Tampoco es uno de esos que se han ido por la puerta grande, triturando legajos de documentos oficiales antes de abandonar el despacho. No, nada de eso. Guillermo Zapata lo único que ha hecho (mal) es contar chistes... Mejor dicho, entrecomillar chistes en el marco de un debate más amplio... Y encima utilizando el humor negro...¡¡¡waaaalaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! 'ande vamos a ir a parar???

Y eso que hace cuatro días todos éramos Charlie. Desde el ABC, a El Mundo, pasando por La Razón, El País, Interecomía, el PP, y hasta el PSOE... todos eran Charlie y se rasgaban las vestiduras ante el salvajismo y la sinrazón de los integristas. Parece ser que allí si teníamos claro aquello de que las religiones, como todas las ideas, pueden ser criticadas, satirizadas e incluso faltarles al respeto sin miedo a las consecuencias. Todo quedaba amparado en el amplio paraguas de la libertad de expresión. ¿Todo? Pues parece que no. Mejor dicho, ahora ya no. Alguien ha decidido que los chistes de aquellos a los que vemos como enemigos no tienen perdón de Dios. Poco importa si hasta a los supuestos agraviados se la suda, restándole importancia a los tuits . Aún les interesa menos el contexto en que se produjeron y ni siquiera que el tal Zapata los publicase cuando no era ni el presidente de su escalera. Visto lo cual, estaría bien cuestionarse qué coño fueron a hacer todos estos pánfilos en la gran movilización por los asesinatos del Charlie Hebdo. ¿Para que cojones salieron a las calles? ¿A dominguear? ¿O a pintar el mono como casi siempre? Je suis Charlie clamaban... Ya, ya... ¡Los cojones! Unos hipócritas y unos falsos, eso es lo que son. 

Siendo esto lamentable, lo que más me duele de toda esta historia no son las reacciones de esa derecha política rancia y el casposo TDT Party. De esas gentes no espero nada bueno. Lo peor de lo peor es el modo en el que la izquierda mediática ha reaccionado, bailando al son de lo que marcaba doña Esperanza Aguirre -la musa del facherío patrio- y sus palmeros. Anoche mismo, en el Intermedio de La Sexta asistí a un ejercicio de equidistanismo impropio y asqueroso. El tito Wyo actúo como un pelele de la marquesa antisistema. "No hay que confundir los límites del humor con los de la ofensa" decía. ¡Tócate los huevos! ¡Pero si eran chistes, imbécil! ¡¡¡Y no debería haber límites en el humor!!! Precisamente tú, que eres un puto humorista curtido en mil y una persecuciones, lo deberías saber mejor que nadie. 'enga, dime un solo chiste que no "ofenda" a algún colectivo. A ver, veamos, ¿un chiste de vascos? ¿de catalanes o andaluces? ¿de argentinos tal vez? ¿sobre cornudos? ¿chistes de maridos y mujeres? ¿de cojos o ciegos? ¿sobre funcionarios, putas, portugueses, moros, leperos, chinos...? ¡ ¡Ilústrenme Señorías! Y es que, no sé cómo coño nos lo vamos a montar para contar uno sin que algún colectivo pueda sentirse ofendido. Ánimo, espero vuestras propuestas.

En relación con esto último me gustaría recomendarle a la izquierda de este país, la mediática y la que no lo es; a la que voto, a la que he votado y hasta a la que nunca votaré; que se meta en la puta cabeza que los conceptos bueno y malo, o sea, lo que está bien y lo que está mal, aquello que es ético y lo que no lo es ya me entendéis, no se los puede dictar la derecha. Aunque solo fuera porque, viendo la mierda de derecha cavernícola que nos toca sufrir por estos lares, si les hacemos seguidismo, estamos bien jodidos.

Así que no. Yo no estoy contento con la dimisión de Zapata. ¡Que cojones! Zapata, como cualquier ciudadano de este país, tiene derecho a ejercer el humor sobre cualquier tema nos guste a los demás o no. Que luego sus chistes nos parezcan buenos o malos, que no nos riamos con ellos o incluso que nos toquen la moral, eso ya es harina de otro costal. Y por cierto, que no se me olvide mencionar al gran Manuel Jabois y su columna de hoy martes. El chiste no convierte en mejores personas a quienes no les haya hecho gracia respecto a aquellos a los que sí. A ver si nos enteramos de una puñetera vez.

En fin y ya para acabar, mencionar que la última vez que alguien copó todas las portadas de los diarios nacionales, hizo falta el saqueo mayúsculo capitaneado por un todopoderoso ex-Ministro al cual aún hoy algunos atribuyen ser el artífice del "milagro económico español". Ahora le corresponde ese honor a un don nadie. Le ha bastado con tres o cuatro tuits de mierda. This is Spain.

¡Y que viva Zapata carajo!

Je suis Zapata...  
...y la mayoría de vosotros no, panda de gilipollas. Así nos luce el pelo.  

jueves, 28 de mayo de 2015

Fear

miedo. (Del lat. metus).

1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
3. m. Esperanza Aguirre conduciendo un Toyota Verso.
4. m. Esperanza Aguirre al frente de un Gobierno.
5. m. Esperanza Aguirre cazando “talento”.
6. m. Esperanza Aguirre haciendo cualquier cosa.
7. m(ierda). Esperanza Aguirre.
 


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La ilustración es de Riccardo Bucchioni.

lunes, 25 de mayo de 2015

A fer la mà!!!

¡¡¡No me lo puedo “de creer”!!! Se me saltan las lágrimas de la emoción y . Y es que, si todo transcurre por unos cauces más o menos racionales -ya sé que es mucho pedir tratándose de política-, tanto Rita Barberá en Valencia, como Esperanza Aguirre en Madrid o el Sr. Trias en Barcelona, saltarán por los aires. Bueno esos y otros muchos sátrapas de esos que nos atufan día sí y día también con sus mierdas propias. Como el infausto Monigga’, el rapero de Extremadura, o la Kamarada MariCospe aka Finiquitada aka La del Pucherazo en Castilla la Mancha. También el Moniato que desgoberna esta bonita tierra. Y esto último, junto con lo de Rita, es lo que más me afecta a mí como nativo y residente de esta land of pain por todo el mundo conocida como Comunitat Valenciana. Una cleptocracia poco disimulada en la que la Ndrangheta valenciana y la Camorra castellonense campan a sus anchas desde tiempos inmemoriales. Pero hoy es el día uno después de… Un día histórico, sí, gracias a la entrada en las instituciones de una gloriosa y refrescante corriente de aire fresco procedente de la calle, con C’s, Compromís y sobre todo, mal que le pese a Inda y a todo el espectro mediático plegado al IBEX 35, Podemos y sus candidaturas conjuntas. Un espíritu revitalizador que ha arrastrado a la población hasta el asalto pacífico de las instituciones, sean estas el cielo o el infierno que lo mismo me da que me da lo mismo. Porque lo realmente importante aquí es que estas son de todos y no de unos pocos, aunque nos olvidásemos de ello durante demasiado tiempo. Todo eso llevará, si Dios, Buda, Allah, Vishnú, Shiva, Krisna, Zeus, Avalokitesvara, Quetzalcoatl y hasta el fuckin’ Atton quieren, a que Manuela Carmena y Ada Colau acaben como alcaldesas de Madrid y Barcelona respectivamente. Y hasta puede que a Mónica Oltra con destino al Palau de la Generalitat.   

Vale... reconozco que no las tenía todas conmigo en el día de ayer. Pocas esperanzas depositadas en el dictado de las urnas. Para confirmar esa impresión, en mi colegio electoral me topé con hordas de abuelos, algunos postrados en silla de ruedas y guiados por las Hijas de la Caridad, formando largas colas para votar. Mala señal. Godzilla y el Moniato again and again. No hay esperanza ni futuro… Y con el discurrir de las horas la cosa fue a peor, embargándome una terrible desazón. Por eso decidí refugiarme en el cine para pasar el mal trago. “Algo bueno pasarán en la Filmo” pensé. Y vaya que sí. "Matewan", del gran John Sayles. Genial película de 1987 en la que se narra la famosa masacre de huelguistas en las minas de carbón de Virginia, allá por el año 20. Con un adolescente Will Oldham pre-Bonnie “Prince” Billy como protagonista. Evidentemente no es la mejor película para recuperar la fe, así que volví a casa aún peor de cómo entré a la sala. Eso sí, la desazón ahora se había convertido en rabia.

Pero, oh! "
la vida te da sorpresas ♪ ♫ sorpresas te da la vida ♪ ♫" que cantaba Rubén Blades. ¿Que coño sorpresa? ¡Sorpresón! Al final resultará que los españoles -y muy especialmente los valencianos- no somos tan estúpidos como yo creía. Y comprendo que eso a algunos les descoloque, ya que llevan lustros sacándole partido al borreguismo imperante. ¡Gran noticia para la democracia! 
Pero no todo esta hecho ¡así que cuidadín! Pero es un gran paso. Un paso enorme si tenemos en cuenta del agujero ponzoñoso del que venimos.
 

Eso y que fue maravilloso ver como una abarrotada Plaça de l'Ajuntament congregaba a gentes tan diversas coreando los mismos eslóganes. Desde los chicos del 15M, a los representantes de las diferentes mareas; desde Salvem el Cabanyal hasta diferentes sectores del valencianismo más militante; chavales con camisetas de Compromís y también de EUPV o Equo; estelades junto a banderas republicanas; los círculos de Podemos casi en pleno y hasta antiguos socialistas, de los de verdad... y todos a una como en Fuenteovejuna, al son de tracas y petardos, dolçaines i tabalets, con improvisados fuegos de artificio y hasta una muixeranga de fondo… 
Hay esperanza y no Aguirre precisamente. Y sí amigos, primero tomaremos Manhattan... Poquet a poquet. ¡Que sí se puede collons!
 

martes, 14 de abril de 2015

Hasta siempre Oskar... eterno uruguasho

Decía Günter Grass que “incluso los malos libros son libros y por lo tanto sagrados”. No sé lo que hubiese pensado el bueno de Günter de haberse leído el libro de Belén Esteban, aunque bueno, entiendo el sentido de su frase.
Obviamente si traigo aquí a colación al último Premio Nobel de Literatura alemán es porque acaba de fallecer. Y no se trata de cualquiera. Hablamos del autor de “El tambor de hojalata” su obra más importante y reconocida, fábula negra con la que Grass retrataba el rostro olvidado de la Historia. Una maravillosa novela que me marcó en la adolescencia, cuando la leí por primera vez. ¿Cómo olvidar al eterno infante Oskar Matzerath y a su tío Jan Bronski? ¿O aquel episodio de las anguilas y la cabeza de caballo?

Pero es que además, por estas extrañas casualidades a las que a veces nos somete la historia y el destino, el mismo día de la muerte de Günter Grass pero a un océano de distancia, también nos dejó el gran Eduardo Galeano, su viejo colega de militancias. El autor de la influyente y no suficientemente leída “Las venas abiertas de América Latina”. También el de “El fútbol a Sol y sombra”, posiblemente el mejor libro sobre fútbol que jamás haya leído. Aquel que dijo aquello de "los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero a mi un pajarito me contó que estamos hechos de historias".


Lea a Grass, introdúzcase en Galeano, disfrute con sus historias, aprenda de sus experiencias vitales, ensalce su compromiso, empápese de su genio, recupere su memoria a través de sus libros... No dejemos que las belenesesteban de este mundo se salgan con la suya.

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Por cierto que la caricatura del autor alemán es obra del gran Tullio Pericolli y el precioso homenaje a Galeano y a “Las venas abiertas de América Latina" de El espíritu de los cínicos.
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