viernes, 30 de diciembre de 2011

Drive, de Nicolas Winding Refn


Una recomendación a tener muy en cuenta: no dejéis de ver “Drive” de Nicolas Winding Refn. Es una auténtica maravilla de esas que a uno le alegran el día, la semana y hasta el mes, aún cuando sean tan aciagos como los que a mí me están tocando vivir. “Drive” es cine negro del bueno, del que bebe de las mejores fuentes y es capaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Es una película enamorada tanto del cinema noir como de la violencia ultramoderna, sin embargo y aunque parezca una contradicción con lo que acabo de decir, “Drive” no dedica demasiado tiempo a las hostias y a la sangre, pero lo poco que sale en pantalla es intensísimo y perturbador, como toda ella en su conjunto, como sus planos largos, como los silencios de sus personajes… Elegante, fría, rara como ella sola, amarguísima y lírica -¡pero mucho mucho!- eso es “Drive”, el thriller del año sin duda. Una obra hechizante al cargo de este semi-desconocido director danés al que he dedicado dos entradas seguidas más que merecidas.

Una entrada para él solo merecería el personaje de “el chico”, el conductor, el driver fantásticamente interpretado por Ryan Gosling. Un winner-loser (cuando veáis la peli lo entenderéis) con un perfil nihilista y de signo trágico que, como bien indica el crítico cinematográfico de “La Vanguardia”, nos remite al personaje de Alain Delon en la obra maestra de Jean Pierre Melville “El silencio de un hombre”. Poca broma. Sin embargo no os hablaré de ello, es mejor que lo descubráis por vosotros mismos. Por contra sí que me detendré en la banda sonora del film. Quería hacer hincapié en ello porque, aún siendo poco lo que he visto hasta este momento de Winding Refn, tengo la impresión de que es algo de lo cual se preocupa muchísimo. Por lo que a “Drive” respecta el mérito es enorme y es que no se puede elegir una música más lamentable e integrarla de mejor manera en una trama.  Mayormente compuesta y recopilada  por Cliff Martínez, ex baterista de los Red Hot Chili Peppers y Captain Beefheart, presenta una serie de cortes de música electrónica, ambient y/o synth pop, con una estética retro ochentas que en ocasiones nos recuerda a la EBM alemana y en otras a la electrónica francesa más fría. Lo dicho, una música bastante deficiente pero que le va como anillo al dedo a esta película.


Alabado sea Nicolas Winding Refn por hacernos disfrutar de esa manera.    

2 comentarios:

  1. Hostia! que sorpresa, tenía cierto temor a que fuera un pastiche-remake yankee de 'Transporter' (tell me redneck, pero a mí esa peli no me desagrada) y que se quedara en nada, pero con el gran Ryan Gosling me llamaba la atención.
    Con tu recomendación 'no hase falta desir nada mas', la veré fijo!
    Un abrazo y que tengas una entrada de año cojonuda!

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  2. Es una maravilla, no te la pierdas, eso sí, si puedes intenta verla en VVOO. Por cierto, no tiene nada que ver con Transporter te advierto... je je je

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