Alynda
Segarra lleva una decena de años ofreciendo raciones de la mejor
americana. Disco es un tanto más rocoso que sus predecesores y donde la
portorriqueña mantiene las uñas bien afiladas para defender su condición
de mujer latina.
26) The NATIONAL - Sleep Well Beast
Séptimo
disco en la trayectoria del quinteto de Ohio, que nos vuelve a traer ese
rock emocional, incluso épico, tan reconocible. La inconfundible voz de
Matt Berninger marca el camino de una banda que se niega a bajar del
notable entrega tras entrega.
27) BOMBA ESTÉREO – Ayo
La
formación bogotana fusiona electrónica, rock, reggae y hasta rap, con la
cumbia y otros géneros musicales de su país. A eso le han añadido aires
mediterráneos, que le van la mar de bien a una fórmula predestinada al
éxito.
28) MARK EITZEL - Hey Mr Ferryman
El innegable talento
compositivo de quien fuera líder de American Music Club, alcanza la
máxima expresión con este trabajo en solitario. Álbum de tono tristón y
melancólico, protagonizado por la voz cálida pero serena de este
trovador contemporáneo. Maravillosas letras.
29) The SADIES – Nothern Passages
La banda de los hermanos Good desarrolla aquí un sonido
más complejo a lo habitual. Sin salirse de esa fórmula alt-country con la que han
hecho fortuna y obtenido reconocimiento, le agregan un poco de picante: elementos hardrockeros, garageros y hasta de rhythm 'n' blues.
30) MYRKUR – Mareridt
Deudora
de los mismísimos Ulver, la danesa sigue ahondando en esa versión
comercial tan conseguida de black metal. Pagan pensado para sonar en las
radio-fórmulas. Sigue bordándolo en el tema de las atmósferas,
tremendamente conseguidas.
31) ALT-J – Relaxer
No por ser el
más flojo de sus tres trabajos, deja de ser un disco notable. Ahondando
en la fórmula que les dio a conocer, la banda de Leeds ha pausado el
tono y, pese el recurso a la electrónica, consigue parir un álbum
pseudo-folkie, si es que eso es posible.
32) DRAB MAJESTY - The Demonstration
Dos
tíos raros envueltos en sábanas practicando una suerte de dream pop, en
el que también se aprecian trazas de glam. Atmósferas que recuerdan a
The Cure y a los Cocteau Twins presentes en esos once cortes que suenan
sombríos a la par que elegantes.
33) DEER TICK - Deer Tick Vol 2.
Lanzado
simultáneamente a “Deer Tick Vol. 1”, a diferencia de aquel, este
compendia el lado más ruidoso y rabioso de los de Providence. Su cara
más juerguista. Vamos, la que suelen mostrar en los directos.
34) FEE REEGA – Sonambulancia
La
nibelunga afincada en Asturies nos regala un discazo de folk extraño,
nocturno y repleto de atmósferas que dan sentido al titulo escogido.
Usando ese particular español sin eñes pero con muchas erres, que
transforman su forma de cantar en algo sumamente especial.
35) DANNY de la MATYR – Crybaby
Bonito
disco que rezuma nostalgia por los cuatro costados. Toques beatlelianos
en un álbum de rock melódico que también bebe de la esencia del
malogrado Elliott Smith y de los medios tiempos escuela Big Star.
36) DANIELE LUPPI & PARQUET COURTS – Milano
Puesta
en común entre el afamado compositor italiano y la prolífica banda de
Brooklyn, con Karen O de por medio. Combinación de talentos que da como
resultado un álbum inclasificable. Suena tanto a art-rock, a punk
escuela Stooges y hasta músicasurf.
37) CURTIS HARDING – Face Your Fear
Segundo
disco de esta prominente figura del neo-soul. Once canciones como soles
cargadas de texturas y con las que el artista de Michigan confirma la
enormidad de esa garganta de crooner, amén de una sensibilidad próxima
al estoicismo.
38) ALEJANDRO ESCOVEDO - Burn Something Beautiful
Nueva
master class de rock y de vida al cargo de quien estuvo a un milímetro
de perder la suya. Las vivencias musicadas del vaquero de San Antonio,
en las que combina lo muy eléctrico con las cuerdas. Destacando por
encima de todo esos estribillos.
39) NUDOZURDO - Voyeur Amateur
Vuelta
a los orígenes del trío madrileño. Adiós a los sintes y a los sonidos
electrónicos que poblaban su anterior álbum, para retomar el flujo de
guitarras de los comienzos. Fiereza eléctrica, ritmos machacones y la
poesía de Leo sobrevolando la mejor propuesta post-punk surgida de este
país.
40) GRANDADDY - Last Place
Un disco bonico, pero bonico
der tó!!!… Repleto de pasajes ensoñadores y de esos ruiditos tan del
gusto del Sr. Lytle. Retahíla de temas en esa línea indy-pop-rock que a
algunos nos devuelve a la postadolescencia. Justo a aquellos días de
gloria que la banda de Modesto compartió con Pavement o Weezer.
41) JUANA MOLINA – Halo
Disco
pausado, atmosférico y con un tono general casi esotérico. Tensión
entre lo acústico y lo electrónico, superposición de capas y texturas,
amén de ese delicioso recurso a la repetición hipnótica tan propio del
sonido de la artista porteña.
42) CYANIDE PILLS – Sliced and Diced
Ejercicio
de retropunk de cadencia ramoniana, que también hiede a Undertones y a
los primeros Strokes. Álbum desenfadado, energizante y algo guarrete
pero sin abusar, que transmite una deliciosa melancolía por cosas que ni
siquiera el mayor de los de Leeds vivió.
43) CONVERGE – The Dusk in Us
Noveno
álbum en la trayectoria de la banda de Boston. Hardcore caótico y
afilado, donde las voces rotas de sus dos vocalistas marcan el tempo. A
veces más intensos, otras más acelerados, en ocasiones distorsionados y
en otras todavía más.
44) LAS ODIO – Futuras Esposas
Debut
discográfico de esta banda de riot grrrl infraundergraun, como ellas lo
definen. Punk castizo yeyé, si es que eso puede ser, con pasajes que
recuerdan a lo último de Terrier e incluso, en la parte vocal, a Flora
de Betty Troupe.
45) The WAR ON DRUGS – A Deeper Understanding
Recuperando
los paisajes sonoros reinantes en “Lost in the Dream”. Perfecta
combinación de su sonido de siempre con melodías que enganchan como
nunca. Continuista con todo lo bueno que ya apuntaba su predecesor.
46) The LUNAR LAUGH – Mama’s Boy
Nuevo
material de este trío formado en Oklahoma que transita igual de cómodo
entre los senderos del power-pop setentero, como en los de la americana.
Once cortes melódicos y agradables que recuerdan tanto a los Jayhawks
como a The Dodos, o incluso a los Shins.
47) MOON DUO - Occult Architecture Vol. 1
El
dúo californiano incide en su fórmula de psicodélica densa, a base de
ritmo motorik y desarrollos alargados. Tendencias cercanas a lo
siniestro y al space-rock, a veces más rudo, otras más machacón, en lo
que viene siendo su identidad sonora desde los inicios.
48) COCO HAMES – s/t
La
otrora lideresa de The Ettes, debuta en solitario con este trabajo
homónimo en el que rinde homenaje al girl pop de los sesenta, pero
también al folk del terruño que la vio nacer. Temas en los que
encontramos referencias a artistas como Dusty Springfield, Jenny Lewis y
algo de las Ronettes.
A pesar
del evidente cabreo, la mitad pensante y ejecutante de Fuck Buttons es
capaz de ofrecernos momentos dulces (o casi), dentro de un hipnótico,
punzante y sumamente cañero artefacto sonoro. Implacable y malcarado ya
desde la tremenda portada.
50) DORIAN WOOD – Xalá
La voz de
este tico enorme (en todos los sentidos) emociona y sobrecoge. El nuevo
disco es un compendio de historias, cantadas en castellano, que producen
escalofríos. Particular propuesta que va entre el folk y lo
experimental. ¡Qué coño…! ¡La propuesta es inclasificable!
51) GOSPELBEACH - Another Summer of Love
El
segundo álbum de este súper grupo conformado por miembros de bandas como
Beachwood Sparks o Chris Robertson Brotherhood, podría ser el disco
perdido de Tom Petty. Country pop y rock de la costa oeste, con ecos a
The Byrds y hasta a Buffalo Springfield. ¿Por qué no?
52) SENIOR I EL COR BRUTAL – Valenciana Vol. 1
Disco
de versiones en valenciano, exquisitamente escogidas por la banda
liderada por Micalet Landete. Colaboraciones de lujo de la Maria Arnal,
Carles Chiner o David Caraben para adaptar a Courtney Barnett, Cracker,
The New Pornographers o Tom Waits.
53) HAPPYNESS - Write In
Pop-rock
melódico y desarrollos lo-fi en la línea de Yo la Tengo o, por citar
algún coetáneo, Ultimate Painting. Un punto suavizados respecto a su
impactante debut, complementan su noventerismo con unas buenas dosis de
sunshine pop que le van que ni pintado. Pos eso…
54) CHUCK PROPHET - Bobby Fuller Died for your Sins
Otra
fabulosa colección de píldoras rock para la ya extensa colección del
profeta. Historias esculpidas a base de guitarrazos en formato pop-rock
de corte clásico e incursiones en los mundos de la americana.
55) ROSALÍA – Los Ángeles
El
portentoso timbre de voz de la catalana, es capaz de emocionar desde la
primera estrofa. Encuentra su sentido en un álbum que gira en torno a
la muerte. Una suerte de flamenco a la antigua, con actitud punk, del
que es corresponsable el omnipresente Raül Fernandez.
56) LILLIE MAE - Forever and Then Some
Desde
la escena de Nashville y siendo miembro de la banda de Jack White todo
parece fácil. El debut de la multiinstrumentista de Illinois abarca
varios géneros, entre ellos la americana, el bluegrass y hasta el honky
tonk, si bien, la voz de la susodicha es lo que realmente marca la
diferencia.
57) SLEAFORD MODS – English Tapas
Siempre
cabreados, siempre deslenguados, lo nuevo de Sleaford Mods destaca por
ser más de lo mismo y está bien que así sea. Los de Nottingham vuelven a
darle duro a todas las miserias que asolan su reino, con especial
ensañamiento con los responsables del Brexit.
58) COMO ASESINAR A FELIPES – Elipse
Funk-rap-free
jazz-rock fusión y dos huevos duros. Inclasificable álbum de
experimentación en seis partes, donde las rimas en castellano se
superponen a los ritmos, los efectos y a un saxo que va a la suya.
Discurso musical tremendamente original e incluso delirante.
59) GIRLPOOL – Powerplant
Par
de chavalitas que inciden en los mismos patrones punk lo-fi con raíces poperas que otorgaron fama y supongo dinero a The Breeders. Quizás con
un pelín más de músculo. Segundo álbum de estas angelinas que,
vocalmente, tanto recuerdan a los Stereolab de Laetitia Sadier.
60) SURFER BLOOD – Snowdonia
Ya
sin Thomas Fekete y Kevin Williams, por motivos bien diferentes,
asistimos al renacer de la banda de Palm Beach. Surf rock
resplandeciente que sugiere parajes soleados que realmente no lo son. Y
es que el peso de las tragedias se siente en un álbum que, aún así, se
digiere con facilidad.
61) FLEET FOXES – Crack-up
Robin
Pecknold retoma el proyecto que le dio a conocer. Deslumbrante colección
de temas complejos, tanto por las letras como desde un punto de vista
musical. Interesantes desarrollos plagados de interludios, subidas,
bajadas…
62) MEATBODIES – Alice
Buen trallazo de psicodelia y
garage experimental escuela californiana, con letras que giran en torno a
la guerra, la política y la religión. Cercanos a la parte más
psicotrópica de Black Sabbath y también a la cara más soft del maestro
Ty Segall.
63) MARIA ARNAL I MARCEL BAGÉS – 45 Cerebros y 1 Corazón
Pareja
de catalanes que siguen la formula que tan bien funcionó a sus paisanos
Sílvia Pérez Cruz y Raül Fernandez Miró: vozarrón al que se suma una
guitarra. Crítica social, amor y política conviven en un más que
prometedor estreno.
64) The MOUNTAIN GOATS – Goths
Enésimo
retrato del desencanto al cargo de ese geniecillo con ínfulas literarias
que es John Darnielle. La cosa va del ocaso de los góticos, con mención
explícita a gentes como el tipo de los Sisters of Mercy. Continuista
con todo lo bueno que define la trayectoria de la banda.
65) The ORWELLS – Terrible Human Beings
La
vuelta al tajo del ruidoso quinteto de Chicago, da como resultado un
álbum en el que queda claro que aquello de reinventarse no va con ellos.
Macarrismo y homenaje a los clásicos del rock garagero. Lo cual está de
puta madre...
66) INHEAVEN - Inheaven
La espera mereció la
pena y el contenido del álbum no desmerece a los adelantos que nos
fueron presentado. Joven banda londinense de rock con aires noventeros y
toques de shoegaze, en la que se aprecia la huella de los Pixies, de
Veruca Salt y hasta de los Stone Roses
67) QUEENS OF THE STONE AGE – Villains
Por
mucho que uno intente alejarse de esta gente, no puede. Siempre vuelven
por los mismos derroteros… es verdad… pero lo hacen tan bien… Álbum
desenfadado y juguetón con sonido 100% QOTSA. Nada más ni nada menos.
68) WILL JOHNSON – Hatteras Night, A Good Luck Charm
Enésima
lección de cómo adaptar el sonido tradicional americano a un contexto
actual de pop-rock. Precioso compendio de canciones delicadas y
aparentemente simples, con las que el prolífico artista tejano confirma
su atinada capacidad compositiva.
69) The REVEREND PEYTON’S BIG DAMN BAND – Front Porch Sessions
Nueva
sesión de ese blues guarro y rollete redneck que se gastan los miembros
del peculiar trío liderado por este predicador laico de Indiana, que
toca la guitarra y el bajo en un all in one digno del mismísimo
LeadBelly. Energético y sobretodo muy divertido.
70) TIMBER TIMBRE – Sincerely, Future Pollution
Fieles
a esas atmósferas densas en las que tan brillantemente se desenvuelven.
Álbum intenso y tan abrumador o más que su antecesor. Sin ser la banda
sonora de ninguna película, bien que lo parece. De rodarse, yo iría de
cabeza a verla.
71) OFFA REX – The Queen of Hearts
Aventura
folklorista de Colin Meloy y los decembristas de Portland, junto a la
vocalista británica Olivia Chaney. Relectura de un puñado de piezas
tradicionales en las que destaca esa voz mágica, llena de fuerza y alma
que tanto recuerda a la de Sandy Denny.
72) GUADALUPE PLATA – Guadalupe Plata 2017
Los
ubetenses no se salen del patrón. Se supone que hay un acercamiento a
otros estilos, pero en lo fundamental siguen practicando ese
rock’n’blues tan galáctico en el que se dan cita Chuck Berry y David
Lynch. Y menos mal.
"Lo milloret de lo milloret 2017" está integrada por la friolera de 72 álbumes de otros tantos artistas.
¡Hala!
Vale tíos... Lo sé... Una lista con lo mejor del año integrada por setenta y dos ítems no es algo que se pueda tomar muy en serio. Denota, o bien mucho aburrimiento, o una escasa –por no decir nula- capacidad de síntesis.
En mi descargo diré que este año me he hinchado a escuchar discos. Muchos más que cualquier otro anterior. O al menos eso creo. También he trabajado más en la oficina y yo soy uno de eso engenders que no concibe currar sin la musiquita puesta. Y que sí, ya sé que no es lo mismo poner todos los sentidos en la degustación de un álbum, que usarlo a modo de hilo musical. Pero no veas si sirve para descartar la broza. Respecto a lo de la incapacidad de resumir, me declaro culpable. ¿Qué queréis que os diga? Con todo, aún me he dejado fuera álbumes de los que también he disfrutado y, seguramente, merecían mayor consideración.
La relación final es un ranking absolutamente subjetivo y por lo tanto cuestionable, como lo sería cualquier otro. Cuestionable hasta por el propio perpetrador, oseasé yo. Y es que, a poco que le dé una repensada al tema, soy capaz de darle la vuelta sacando cosas que metí y justolo contrario. Estará agrupada en tres entradas que se publicarán consecutivamente durante “els tres dies de Nadal”. La primera aparecerá el día de Nochebuena, la segunda durante el de Navidad, para finalizar el segon dia de Nadal por seguir la tradición festiva de la tierra que me vio nacer (y que en breve abandonaré por largo periodo). Lo de las diferentes entradas es debido a la extensión y el que sean tres y no cincuenta y tres por aquello del espíritu olímpico.
Fuera del podio y con la desagradable medalla de chocolate se han quedado tropecientosmil discos. Es el caso de las últimas entregas de gentes como PWR BTTM, The Parson Red Heads, JD McPherson, Waxahatchee, Boy Harsher, Josele Santiago, Garotas Suecas, Chad Vangaalen, Tall Juan, Alejandro y Maria Laura, the Horrors, the Courtneys, Trevor Sensor, Gold Connections, Havalina, the Weather Station, Jason Isbell & the 400 Unit, Real Estate, Courtney Barnett – Kurt Vile, Wesley Fuller, Josh Ritter, Cigarrettes After Sex, Wolf Alice, Nikki Lane, Él Mató a un Policía Motorizado, Ty Segall, Oh Sees, Kevin Morby, BNQT, Alvvays, Son Volt... Penitenziagite. No doy para más.
En definitiva, que este domingo empieza el mambo. Quedan ustedes avisados.
Enhorabuena a los elegidos. --------------------------------------------------------------------- Ah! Que casi se me olvida. Aquí al lado os dejo la lista de reproducción con lo milloret de lo milloret 2017 en formato abusivo. Para que vayáis abriendo boca y si puede ser, os atragantéis. 438 canciones de 438 bandas. ¡Casi 30 horas de música! Quasi res porta el diari!!!
Creo que ayer, por primera vez y espero que última, me salté el turno a la hora de publicar entradas en TCBUP. Y es que debía haber reseñado el conciertarro que nos regalaron Jardín de la Croix y Ànteros en la Sala Matisse. La cosa sucedió hace justo una semana y por supuesto fue antes que lo de Yeahrs. Pero es que encima estuvo de puta madre y me lo pasé como un enano… rodeado de enanos. Sí tíos, descontando a los miembros de Jardín y al veterano tras la barra, creo que doblaba en edad al sinnúmero de adolescentes metaleros que allí se dieron cita. Metaleros sin melenas, que se ve que eso ya no s’astila, xé. Así que discúlpenme ustedes y todos los metal maniacos que pululan por esta bitácora. Cada vez menos y más esporádicos. Penitenziagite!!! A lo que iba, que el viernes pasado experimenté por primera vez lo que supone asistir a un show del cuarteto post-metalero de Barna. ¡Y hostia puta! Mereció hasta el último céntimo de euro de la entrada. ¡Que barbaridad, Dios! Y eso que, en disco, nunca me han atraído demasiado. A pesar de haberles dado múltiples oportunidades, sobretodo a raíz de la insistencia de algún amigo. Bien es cierto que su último elepé, “Circadia” del pasado 2016, está bastante guapo. Mejor que el “Ocean Cosmonauts” vaya. Pero aún así, tampoco me parece la polla Montoya. Pero nada importa. Pude comprobar que el directo de estos tipos lo engrandece todo. Es apabullante. Técnicamente impecables. Emocionalmente sobrecogedores. Y ruidosos como una colonia de chicharras metida en una caja de zapatos. En serio, si podéis asistir a alguno de sus conciertos, hacedlo. Son tremendos
Antes de la batalla instrumental que nos liaron los Jardín, se despacharon a gusto sus paisanos Ànteros. Quinteto conformado por miembros (o ex-miembros) de diferentes bandas del país entre los que destaca don Víctor García-Tapia de Toundra. Hasta el concierto no les había escuchado más que un tema, o quizás dos. Lo de estos chicos es post-metal y screamo de lo más frontal, con referencias a lo más granadito del género. ¿Isis por ejemplo? ‘enga va. Buen bolo también el que protagonizaron. De hecho aún me pitan los oídos de esa noche.
Y hasta aquí puedo leer. ¡Larga vida al metal y a todos sus vástagos!
Fui a ver a Yeahrs, joven banda berlinesa con escaso bagaje compositivo a fecha de hoy. O al menos eso es lo que demostraron anoche en el “renovado” escenario del Magazine. Y es que la actuación duró poco más de media hora. Lo justo para desplegar los cuatro temas que integran su EP de debut, “Always, Almost”, además de otra canción titulada “Seasons”. Podéis escucharlas todas aquí.
Aunque tampoco les culpo. El día salió frío y lluvioso. Y para ellos la cosa venía cruzada desde Barcelona. Parece ser que por circunstancias ajenas a su voluntad, llegaron a Valencia después de la hora marcada para la apertura de puertas. Luego entre montar y hacer la prueba de sonido, se plantaron pasadas las nueve y media cuando el concierto era a las ocho. Y todo para tocar ante cuatro gatos mal contados. No exagero un ápice. Entre nosotros, el propietario del garito, el sonidista y un grupillo de hijas de la fiesta más interesadas en cualquier otra cosa antes que en el bolo en sí, sumábamos diez molondras. Ni una más ni una menos. Como veis todo quedó en familia.
Con todo, yo a los Yeahrs estos les veo maneras. Enlatados suenan guay. En el directo y pese a todo aún sonaron decentes. Yo me entiendo. Tú me entiendes. Él me entiende. Y si no debería. Su rollo va en una onda híbrida, partiendo de un post punka lo Chameleons y los primeros Interpol, pero con trazas de shoegaze y también cierto aroma a aquel indie-rock noventero que encabezaran gentes como Superchunk. Y eso es todo lo que puedo decir, que visto lo visto no es poco. Eso y que fue un poco estafa, la verdad. Pero bueno… A ver como evoluciona el artefacto. Confiemos en que bien y que podamos celebrarlo más adelante y en mejores condiciones.
Así pues tres cervezas y media pizza después, calao de frío y circulando por el anell de Grezzi cual Induráin de baratillo, llegué a mi casa antes de las once. Todo un récord. Un gotet de llet i a dormir. Y como diría el otro, mañana más pero no mejor, porque eso es imposible. Ale…
Esta gilipollez es para deciros que también fui al concierto matinal que la banda de Gerard Alegre ofreció hace dos domingos en La Rambleta. Y es que el caos en que se ha convertido mi vida de un tiempo a esta parte, hace que se me olvide contar las cosas realmente importantes xé.
Pues eso, allá que fuimos aún con la resaca del concierto de Exquirla del que os hablaba en la anterior entrada. Y bendita resaca. Pese a lo cual y pasando por alto la inevitable comparación, lo pasamos realmente bien, saliendo más que satisfechos del bolo. Además, por si no había suficiente, después del concierto nos pegamos un buen homenaje a base de ceviche, causa limeña, pisco sour y demás mandangas ideadas en algún territorio de ultramar. ¿Qué mas se puede pedir?
Los chicos salieron fuertes a escena y es que, nada mejor que poner toda la carne en el asador desde el inicio. Para presentar esa peculiar propuesta de synth-pop dadaista y cariz melodramático nada mejor que hacerlo con la que, en mi opinión, es su mejor canción hasta la fecha: “Antes de conocerme”. (“Tú ya estuviste destrozada antes de conocerme. Si se te fue la luz, no culpes a nadie que tengas delante… Para ti siempre será la estela, tu estela querida. Para ti siempre será la bestia, tu bestia querida...”)
El show estuvo consagrado a desgranar los cortes de “Voces” (2016). Notable segundo álbum del cuarteto barcelonés. Por allí desfilaron “La noche interminable”, “Mi amiga salvaje”, “Nubes Grises” o “Una especie de costumbre”... Dando la razón a quienes afirman que en las últimas composiciones de "El Último Vecino" hay un alejamiento respecto a la oscuridad de los comienzos. Por decirlo de otra manera, que las nuevas canciones tienen más de El Último de la Fila y menos, aunque también, de Golpes Bajos. A ver, mantienen ese regusto a los Smiths, a The Cure –¡Ese comienzo de “Mi Escriba”!- o, por venirnos a terreno patrio, la impronta del sonido La Mode. ¡Y a Dios gracias! A veces incluso me recuerdan a The Drums. Aunque buscar influencias entre coetáneos resulte injusto.
Dentro de un setlist bastante amplio, también hubo espacio para recuperar canciones antiguas como “Los Ángeles”, o incorporar cositas nuevas como esa marcianada llamada “Mi chulo”. Tremenda versión de La Zowi, la trap queen española por excelencia y que mejora con mucho a la original. “…hemos dejado de vender todo eso. Y ahora solo quiero kilos, kilos de besos. Que el colchón ya está bien grueso. Ya solo he dejado de vivir de eso…”
...y si a todo eso le sumamos la inmejorable compañía, las ganas de fiesta de uno pese al cansancio y la performance de Gerard & Co, especialmente sus energéticos bailecitos a medio camino entre Morrisey y Raphael, bien mereció la pena el esfuerzo. ---------------------------------------------------- La foto con la que ilustro la entrada es de El Club de los Pilotos Suicidas.