He aquí el primer aspirante al "Zurullo del año", galardón otorgado por TCBUP a la peor película del ejercicio. Dudo mucho que salga algo más chungo de aquí al 31 de diciembre.
Considerando 1.Sobre el
director: Las drogas son malas. ¡Que digo malas, son mu malas! Si no mirad el
desastre que han hecho con el pobre Richard Kelly, cuyo cerebro ha quedado
reducido a cenizas por el consumo continuado de Fluid Karma. Vamos a dejarnos
de teorías pijoprogres sobre las bondades de las drogas… ¡que cojones!... ¡fijaos como han dejao al animalico!
Considerando 2. Sobre la
película: ¡Virgen del amor hermoso! (aka Maemeua!!!). ¡Que puta mierda, por Diosssssssss!
"Los
futbolistas están siendo la cabeza de turco del Gobierno como antes fue Lola
Flores y las folclóricas".
"La Ley Beckham
está presente en otros países y sirve para competir.
Con su reforma, España retrocederá en competitividad"
Sorprendentes
declaraciones del Vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Esteban
González Pons, posicionándose contra la medida del Gobierno central de aplicar
el mismo IRPF a los jugadores extranjeros que cobren más de 600.000 euros que
a los jugadores españoles. Y digo sorprendentes porque tratándose de un reputado
miembro del Partido Popular, salvapatrias y españolista a más no poder, parece
extraño que se disguste por una disposición que no hace sino poner en
situación de igualdad a los deportistas españoles con los extranjeros que
vienen aquí a trabajar, rompiendo así la situación privilegiada en lo fiscal de la que
estos gozaban desde la publicación de la mal llamada "ley Beckham". ¿Pero que
carajo es la "ley Beckham"?
Ok, allá vamos…
Actualmente
la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas
Físicas, dispone en su artículo 93 que los trabajadores extranjeros que fijen
su residencia fiscal en España puedan tributar a un tipo inferior al que lo
hacen los nacionales. Este régimen fiscal especial, que por cierto entró en
vigor con anterioridad a la actual ley del IRPF (fue en 2004, curiosamente con el PartidoPopular en el poder),
es lo que los medios de comunicación han decido bautizar como "ley Beckham", en homenaje al rubio futbolista inglés, uno de los primeros en beneficiarse de esta medida. Fruto de este régimen
asimétrico e injusto, a estos privilegiados trabajadores se les permitía pagar tan sólo un 23% de IRPF durante los cinco primeros años que trabajasen en España y siempre
que cobrasen más de 54.000 euros anuales.
Supuestamente,
la intención de la ley era permitir a las empresas españolas contratar a
personal cualificado de otros países ahorrándose una parte importante de su
sueldo, que correría a cargo del Estado. Una filosofía que, de entrada, se
puede entender, pero que si analizamos las consecuencias de su aplicación, no
se sostiene por ninguna parte. ¿Por qué? Pues porque lejos de atraer cerebros
científicos a nuestro país, los únicos que han sabido aprovecharse de la
prebenda han sido los clubs de fútbol que así han podido fichar a las grandes
estrellas del firmamento futbolístico pagando menos.
Por
eso no entiendo que tiene de malo que el Gobierno, en connivencia con IU y el BNG, haya decidido subirles el
IRPF a estos multimillonarios cuya aportación al desarrollo científico del país
es harto discutible. ¿Qué les suben el tipo impositivo del 23% al máximo del 43%,
como ya se aplicaba a sus compañeros españoles? menudo problema… bendito
problema, ¡quien lo tuviera! Quien fuera uno de esos más de cien futbolistas
extranjeros de la Liga BBVA
que cobran más de 600.000 euros al año como Messi, Cristiano,
Ibrahimovic, Kanoute o Kaká… o el balonmanista Rutenka, por poner un ejemplo que afecta a otros
deportes, que también los hay.
Si
es que además un análisis somero de las realidades de otros países de la Unión
desmonta completamente este "oasis español”. En Alemania los jugadores y deportistas
extranjeros tributan lo mismo que el resto de los alemanes, un 45%; en el
Reino Unido la Ley aplica un 40% y ya se anuncia una subida de hasta el 50%; en
Francia tributan al 40%; y en Italia, al igual que en Alemania, las rentas
tributan sin excepción alguna aunque lo hacen a un 43%. Y me planteo yo, ¿para
que coño está la UE? Por que si lo que pasaba en España no es competencia
desleal que venga Dios y lo vea. Que sí que sí, que mola mazo que aquí puedan
venir los mejores deportistas del mundo, y para un gran aficionado al
sillón-ball como servidor, pues mejor que mejor, ¿pero a que coste?
En
fin, el señor González Pons debería preocuparse más por no aparecer en el sumario
de la Gürtel, cosa que, sabiendo de donde procede y quienes son sus amistades no me extrañaría lo más mínimo, y dejarse de demagogias
baratas. Y sobre todo que se abstenga de abrir la boca para soltar chorradas como lo de las folclóricas. Desde luego a este "poeta de vanguardia" le salen unos truños de poesía ¡que ni a Raphael de la Ghetto, tú!
----------------------------------------
PD.
Por cierto que servidor asistió a la proyección de Expiación en una céntrica
sala de Valencia junto al carahuevo este. Me jodió la película el muy cabrón.
PD II. De la reacción de la LFP no comento nada. El ser humano se define por sus actos y a estos de la LFP ya se les conoce desde hace tiempo. Lamentable el comportamiento de Astiazarán y sus adláteres . ----------------------------------------- Addenda: Leña al mono que es de goma:
“¡Levante!
Les teues barres blaugranes
del teu net clàssic jersei…”
Así
comienza el himno del Levante Unión Deportiva, el hermano pobre de la ciudad de
Valencia, histórico club de fútbol que pese a dejar atrás sus días de vino y rosas
no por ello ha visto menguado su número de aficionados, sin duda el mayor tesoro de la entidad
granota. Decano de la ciudad (y de la Comunitat Valenciana)
cuyo origen, al margen de polémicas banales e interesadas, se sitúa allá por el
1909 con la fundación del Real Gimnástico Club de Fútbol y del Fútbol Club
Levante, que se fusionarían en un sólo club en el año 1939. Es por eso que, durante
el presente 2009, se estén celebrando los actos conmemorativos del centenario de la entidad.
Un
centenario que, mal que le pese a Rita y a todos los políticos de la capital
siempre tan receptivos a las demandas del vecino blanc i negre, es motivo de
orgullo para sus más de cuarenta peñas, 6.000 socios y otros muchos miles de
seguidores concentrados mayoritariamente en los barrios de Orriols, Benimaclet
y El Cabanyal. Curiosamente aquellos que “la mujer de rojo” no pisa ni por
equivocación.
Y
mira que hubo años buenos para la entidad. No hace tanto, en la temporada 03/04 y
de la mano de Manolo Preciado, el club realizó una primera vuelta en Primera de
auténtico ensueño. Situándose en mitad de
tabla y mirando hacía arriba, a los puestos UEFA. Sin embargo, al final todo se
fue a la mierda, el equipo se desinfló y no se pudo evitar la decepción del
descenso a Segunda División. De todas formas, la permanencia en
Primera División tampoco ha sido una constante en la historia de la entidad blaugrana, que tan sólo ha disputado la máxima categoría del fútbol español en cinco ocasiones, por las casi cuarenta temporadas recluido en la categoría
de plata, su hábitat natural.
Lo cierto es que a día de hoy las cosas no están tan mal como a priori se podía prever. Después de desligarse del nefasto Pedro Villarroel, ex-Presidente que dejó en la más
absoluta bancarrota al club “de sus amores”, con la consiguiente administración
concursal, nada hacía presuponer la actual marcha del equipo. Los jugadores han
sabido sobreponerse a tan dramática situación y se mantienen en una excelente
cuarta posición a tan sólo un punto del ascenso. Y eso en lo deportivo, por que
en lo institucional a pesar del mal momento económico, parece que se ha
conseguido la ansiada paz social, al menos durante este 2009, año de celebraciones. Mientras tanto se siguen explorando
posibilidades para reflotar el club, para lo cual no viene
nada mal la buena marcha del equipo. Esperemos que todo esto llegue a buen puerto. Y de paso que se consiga el ansiado ascenso a primera, lo que sería sin duda alguna el principal acto del centenario.
Pero pase lo que pase, enhorabuena al levantinismo... iForça Llevant!!!
----------------------------------------------
PD.Del affaire Cruyff y de otras cuestiones levantinistas ya hablaremos en alguna otra ocasión.
A los que os interese algo la pintura del
renacimiento y/o del barroco o la poesía clásica (¡Dios me libre!) os debe de sonar
esto de la Arcadia. Una
temática mitológica que en el mundo de las artes figurativas alcanza su máximo
esplendor con dos lienzos de un mismo autor, el francés Nicolas Poussin.
Lo cierto es que la Arcadia o “región de los osos”, es una prefectura de Grecia
que recibió su nombre del héroe mitológico Arcas, hijo de Zeus y Calisto, miembro
del cortejo de Artemisa. Se trata de una región del Peloponeso bastante humilde
y deprimida ya desde la
antigüedad. No es casual que Polibio en su célebre “Historiae”
la definiese como “región pobre, yerma, rocosa, fría y privada de todos
aquellos placeres que amenizan la existencia, que apenas podía nutrir a un
puñado de flacas cabras”; o que Filostrato en su “Vita Apollonii” se refiera a
los arcades como “cerdos que comen bellotas”.
Sin
embargo, en el mundo del arte y la literatura, la visión de la Arcadia difiere
mucho de la realidad expuesta. Esa yerma y fría región de Grecia vino a
transfigurarse en un reino imaginario símbolo universalmente aceptado de la
felicidad y la belleza. ¿Pero como? Pues por obra y gracia del poeta romano
Virgilio, que en sus “Bucólicas” plasmó un reino ideal en el cual sus
gentes conviven en perfecta felicidad y armonía. Desde entonces esta Arcadia utópica
ha permanecido como un tema artístico en el cual los creadores se han refugiado
frente a la realidad corrupta y el presente incierto. Me viene a la mente aquello de "el que no se
consuela es porque no quiere".
Pero
el mito de la Arcadia carece de una significación unívoca. Sirvan como ejemplo
las dos representaciones que pinta Poussin y con las cuales he comenzado e ilustrado esta entrada. El primero de los
cuadros, que actualmente forma parte de la colección Devonshire,
fue realizado hacia 1630. En él vemos como unos pastores se detienen ante la
visión de una tumba sobre la cual reposa una calavera. Se aprecia un elemento de
drama en los gestos de los personajes, preocupados por
la inscripción “Et in Arcadia ego” y sorprendidos por la presencia de la calavera. Una frase
que aquí cabe traducir como “También en Arcadia existe la muerte" (parece decir la
Muerte, simbolizada por la calavera). Estamos por lo tanto ante un clásico "memento mori”.
Et in Arcadia ego (N. Poussin), 1635 - 36
Sin
embargo, en el segundo de los cuadros, pintado cinco o seis años después y
conservado en el Museo del Louvre, la pintura ya no es un recordatorio de la muerte. El factor drama
y sorpresa han desaparecido del todo. Los arcades se acercan a la tumba con la
inscripción, pero esta vez no se sorprenden, sino que se dedican a conversar o
incluso discutir sobre lo que ven de forma serena y meditativa. La inscripción
aquí viene a significar más bien “También yo he nacido (o vivido) en Arcadia”, en
referencia al soterrado, alguien que en otro tiempo gozó de los placeres de los
que ahora gozan los protagonistas de la escena. Tiene una significación diferente, por tanto.
Mucho más acorde a la visión comúnmente aceptada de la Arcadia feliz que nos ha
llegado.
Con
todo, según el gran historiador del arte Erwin Panofsky, este último significado
no puede ser el original. Entre otras cosas, porque la traducción literal de la locución
latina es mucho más acorde con la idea del “memento mori” anteriormente
mencionado. Así lo expresa el maestro alemán: “…significa que la sepultura se
halla incluso (¡presente!) en Arcadia y que la muerte ocurre en medio de la
felicidad”.
En
fin, que me ha parecido interesante el tema y como no tenía nada mejor que colgar… O
bueno sí, otra cosa de la que me he enterado gracias a la prensa: ¿Sabéis como
se dice "Munich" en dialecto bávaro? Pues "Minga"… ¡y va en serio! ¿Y como coño se
dirá minga en bávaro? …
Bueno,
ya dejo de tocarme la capital de Baviera que tengo mogollón de cosas por hacer.
Adéu.
-->
------------------------------------------------
PD. Panofsky se podía tocar la minga tranquilamente. Nació en Hannover, Baja Sajonia.
Simon Beckett es un escritor británico nacido en 1968, padre del antropólogo forense
experto en la descomposición de cadáveres David Hunter. Antes de obtener el
reconocimiento internacional por la serie de novelas que tienen como
protagonista a Hunter, Beckett trabajaba como periodista freelance.
Precisamente con motivo de un artículo sobre medicina forense para The Daily
Telegraph que le llevó hasta la mítica “Body farm”, un prestigioso laboratorio
criminalístico en Tennessee (EEUU), surgió la idea de escribir “La química de
la muerte”, la primera de las novelas de la serie.
Al tratarse de un libro policíaco con un
enfoque diferente al habitual, con un médico y no un inspector de policía como
protagonista, y sabiendo de los comentarios laudatorios al cargo de Rodrigo
Fresán, que la incluyó en la selecta colección de novela negra contemporánea
que Mondadori edita con el sello Roja & Negra (R&N), no tuve dudas en agenciármela
y leerla inmediatamente.
Podríamos definirla como un thriller
truculento en el cual un forense escondido de su pasado en una población de la
Inglaterra interior, se reencuentra con su tragedia a raíz de un macabro
hallazgo que trastorna al pueblo: un cadáver en avanzado estado de
descomposición con unas alas de cisne intactas incrustadas en la espalda.
Cuando la policía local, desbordada por los acontecimientos, conoce de las habilidades
del doctor Hunter, este se verá envuelto en una investigación policial que no
ha hecho nada más que comenzar.
La novelita es curiosa, se lee con
facilidad, tiene ritmo, por lo que no aburre y cuenta con algunos momentos en
los que el narrador está especialmente lúcido. Sin embargo es muy previsible,
demasiado, y los giros argumentales operados en el último tramo están un pelín forzados. Un page turner claro, esos libros que te roban horas
de todas partes por las ansias de saber más, pero no por ello un gran libro
(recordemos que "El código da Vinci" o la trilogía "Millenium" también lo son, y en
fin…).
De todas formas “La Química de la muerte” resulta
recomendable para pasar el rato entretenido con una novela policíaca sin
pretensiones. Novela de evasión, especialmente indicada para los aficionados a
series televisivas como CSI o Bones, como NO es mi caso. Así que, por lo que a
mi respecta, aquí finaliza mi relación con el doctor Hunter.
Creo que es la quinta
novela de la colección R&N, la cuarta que yo me he leído y sin duda la peor
de todas ellas.
Martin
Luther Camps tiene un sueño, otro más... y no se corta de hacernos partícipes del mismo.
Fue ayer con motivo de la presentación en sociedad del Ágora, el último de los
despilfarros en forma de proyecto faraónico que el beato ha legado a esta
Comunidad. "Aún tengo un sueño por delante: unos Juegos Olímpicos"dice el menda flanqueado por su amigo Juan Carlos Ferrero, “el tenista pepero”.
Un Francisco Camps claramente perjudicado por los efectos de las drogas, volvió
a ofrecernos uno de esos discursitos ñoñas marca de la casa en el cual todo es paz y
amor, felicidad y alegría… (¿será Camps el guionista de los anuncios de
Ausonia? ¿A que huelen la nubes Paquito?).
Pero
ya está bien de criticar al President. Por esta vez y sin que sirva de
precedente, hay que estar con él a muerte. La Comunitat se merece unos JJOO y puede
organizarlos. Si es capaz Madrid (o Barcelona o Nueva York o Londres...), ¿cómo no va poder Valencia? Encima
estando en un momento dulce para el deporte valenciano, con muchísimos potenciales aspirantes a
medalla. Es más, como si se tratase de una nacionalidad histórica, Valencia
debería solicitar al COI un Comité propio y diferenciado del español y así participar
en sus Olimpiadas ondeando la Senyera. Que coño, si Escocia o Gales pueden
hacerlo en fútbol o rugby, ¿acaso nosotros somos menos que esa panda de tarugos?
Lo tengo clarísimo, el
Estadio Olímpico estaría en el Nou Mestalla, debidamente remodelado por
Santiago Calatrava, el más subvencionado de los artistas indígenas. Encima como no está terminado las modificaciones serán menos traumáticas. Y para
dotarlo de mayor grandiosidad, el tercer anfiteatro estaría circundado por enormes
estatuas de deidades greco-romanas realizadas por el gran Ripollés, "el beato
Ripo", tan beato como nuestro President... palabra de Dios, te alabamos Señor. Para el resto de cosas, bien sean obras, licencias y permisos, contratos de explotación, publicidad, marketing, relaciones internacionales, etc... recurriremos sin duda a
don Carlo Fabricio y sus Castellonesi, ellos sabrán lo que hay que hacer.
Así
que todos a una para que Valencia sea olímpica. Nosotros no tenemos una
corazonada, tenemos un sueño… y es precioso. Valencia 2012, I have a dream.
¿Qué
en el 2012 los JJOO se celebran en Londres?... no home no. Esas son las Olimpiadas normales, además
de esas están las de policias, bomberos, estudiantes, deportes rurales, Juegos Paralímpicos…
y nosotros, en lo que somos buenos (que digo buenos, ¡una referencia mundial!) es
en corrupción. No habéis entendido al President. Está reclamando una Olimpiada de
corruptos, en la cual la delegación valenciana aspira a estar en lo más alto
del medallero en dura pugna con Italia, Rusia y Haití. Sólo de imaginarme esas
carreras de relevos en las que el testigo será sustituido por fardos de billetes
de 500€, o esos 3000 obstáculos en
los que las vallas serán reemplazadas por el sumario de la Gürtel … aoooghhhh!!! estic aborronat!!!
El fotomontaje es de Cibergwenza ("Los PePeroni, la corrupción es Cosa Nostra") y el "Himno Olímpico" se corresponde con el estribillo de “Tengo un trato” de La Mala Rodríguez.
Anteayer
recibí una llamadita de Iberia, o mejor dicho de Iberia Plus, el programita de
fidelización de clientes que se han montado y a través del cual, supuestamente,
uno acumula puntos por los vuelos que realiza con la compañía, y que luego podrá canjear
por descuentos, vuelos gratuitos o servicios ofertados por las compañías
asociadas al programa. La llamada pretendía convencerme de lo maravilloso que
es volar con Iberia, ser miembro de Iberia Plus y poder acceder a una American
Expresssupermegaguay por el gañote (el primer año sólo, ¡ojo!). Y da lo mismo que
no te haga falta para nada, que no te interese lo más mínimo, o que no
comprendas lo maravilloso que es tener la tarjetita de marras, no, eso a Iberia
le importa un güevo. Y es que más que intentar convencerme parecía como si me obligaran a comprar bajo amenaza. ¡Señor aquí está su American Express!... ¡se la lleva por cojones!
Y
es que no me las había visto en la vida con un comercial tan impertinente y
faltón como el que me llamó:
-Estoy hablando
con el Sr. Sulo Resmes cliente de Iberia Plus número bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
-Pues sí, soy
yo.
-Mire le
llamamos para informarle de la maravillosa oferta bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla
bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla bla... ¿la conocía?
-Pues sí, ya me
llegó su carta.
-¿Y?
-Pues muy bien,
pero creo que no me interesa.
-¿Me está Vd.
diciendo que va a dejar pasar esta oportunidad exclusiva?
-Pues bueno… es
que no me interesa, la verdad.
-¿Y por que no
le interesa?
-Pues por que
no. No me hace falta, sin más.
-Pero… ¿puedo
saber los motivos?
-¡Que no me
interesa! No pretenderá que compré algo que no quiero.
-No va a
comprar nada, es gratis y es una oportunidad excepcional.
-Ya, pero a mi
no me hace falta.
-¿Pero porqué?
-Ya se lo he
dicho. No me hace falta… no me es necesaria… no le veo utilidad dada mi
situación actual… no me reporta nada interesante… con las que tengo ya, me basto
y me sobran.
-¿Pero puedo
saber los motivos?
-[…]
Y
así, ad infinitum…
Podría
pensarse que esta actitud tan sólo define la mala educación de una comercial,
con nombre y apellidos, por lo que no hay culpa atribuible a Iberia. Bueno y también que la empresa es
“irresponsable” por los actos de sus trabajadores y representantes. ¡Y una mierda! Conociendo como se las gasta Iberia, no
me lo trago. Seguro que les da instrucciones de como sacar de quicio al personal. Encima es ella quien contrata a sus comerciales, bien sera directa o indirectamente. Y desde luego no actuan de motu propio sino que van en
representación de la compañía. Así que, bien sea por acción o por omisión son
responsables y que no me vengan con milongas. El único irresponsable que existe
en este país es el Rey
Juan Carlos I… y no es algo de lo que sentirse orgulloso. Parece claro que
están desesperados por sacarnos la pasta y punto... que ya no ganan tanto, por la puta crisis y en lugar de mil millones ahora ingresan novecientos
noventa y nueve… ¡anda y que os den por donde amargan los pepinos joputas!
El
caso es que mi relación con la “compañía de bandera” no está siendo muy buena de
un tiempo a esta parte. La cosa se agravó con motivo del vuelo
de vuelta San José (de Costa Rica) – Madrid que me tocó padecer durante el
pasado mes de agosto. Doce horitas sentado en un avión tercermundista en el
cual, ni funcionaban las luces, ni los canales de audio para música y
películas, ni el reparto de prensa gratuita (que no llegó más allá el primer
tercio del pasaje). Pero lo más grave de todo fue la tomadura de pelo a la que
fuimos sometidos por parte de las auxiliares de vuelo y del sobrecargo. Este
último, al ver el aumento en las reclamaciones de los pasajeros (en forma de
timbrazo) y que sus excusas de mal pagador no calaban, optó por la vía más fácil,
meterse en un agujero y desaparecer. En vista de lo cual las azafatas, superadas
por los acontecimientos, comenzaron a actuar como machacas de la compañía empleando
muy malos modos, incluso utilizando palabras malsonantes y algún insulto que otro.
Evidentemente, después del viajecito que nos dieron, interpusimos una
reclamación en Barajas. Pero no sirvió de nada. A los pocos días la compañía nos envío un e-mail
repleto de buenas palabras y promesas futuras de mejora que, por lo que he
leído en prensa y por lo que me contó recién un compañero de trabajo, no se han
sustanciado en nada. Eso sí, de disculparse res de res.
…y de la comida de abordo mejor ni hablamos, lo dejamos para otro post.
Esa
es Iberia, una compañía aérea de las majors, con precio de major pero servicios
y condiciones de low cost. Y no se cortan un duro, la última ha sido proponer el cobro por la facturación de los equipajes en bodega, como si de Ryanair se
tratase. Que sí, que la crisis azota al
sector y todo lo que queráis, pero servidor ha volado en otras compañías como
KLM, Lufhansa o Malaysia Airlines, por poner un caso extremo, y las
comparaciones son odiosas. Y a estas también les afectará la crisis, digo yo. En fin,
sigan así directivos de Iberia, que otra vez va a volar con vosotros… ¡tu puta madre!
La
voluptuosidad se puede definir como la incitación o satisfacción de los
placeres de los sentidos, estando especialmente referida al ámbito de lo sexual.
Mucho de eso tiene “La voluptuosidad”, mi primera aproximación a la obra del
historetista y dibujante francés Blutch. Y me ha gustado bastante, la verdad,
por lo que pienso repetir. Y eso a pesar de que este álbum es ciertamente
extraño, por temática y situaciones una novela gráfica de digestión compleja y
por consiguiente poco apta para todo tipo de lectores.
Pareciera
como si Blutch hubiese decidido plasmar de forma impulsiva algún sueño propio,
trasluciéndose así sus fijaciones más intimas, que mucho tienen que ver con el
horror y el sexo. O más bien con la fruición de los sentidos, los placeres y su
contrapunto. Supongo que se podría
elaborar una interpretación freudiana del álbum, por lo del Eros y el Tánatos y
demás. Pero ni tengo los conocimientos necesarios para ello, ni me interesa demasiado,
la verdad. Me
quedo con el hecho, evidente por otro lado, de que la novela está repleta de símbolos
indescifrables salvo para la mente del propio autor.
Aunque
lo que más me gusta de esta historia tan surrealista, es la fuerza de sus
situaciones. Inverosímiles e
ininterpretables cierto, pero dotadas de un magnetismo tan brutal que nos
impide despegar la mirada del álbum ni por un segundo. Gran culpa de ello la
tiene el dibujo a lápiz de Blutch, abocetado, sucio y oscuro. Además, la
preponderancia de gamas de rojos y negros/grises y la abundancia de
claroscuros, le van muy bien al tono general del álbum, salvaje y malrrollero
por partes iguales, incluso expresionista, me atrevería a decir.
En
fin, una buena película dirigida por David Lynch con una puesta en escena a lo
Tim Burton, pero escrita y dibujada por Blutch. Leeré alguna cosita más del
autor. De hecho ya me agencié “Blotch”.
Que no corren buenos
tiempos para la economía del país es algo que, quien más y quien menos, ya se
habrá dado cuenta. Y que eso tiene un reflejo en el ámbito de las
administraciones públicas, pues también. Sobretodo si nos referimos a la más
lamentable de todas ellas, la Generalitat Valenciana, especialista en
desatender las necesidades básicas de sus conciudadanos en pos de fomentar una
lamentable política basada en la organización de grandes y costosos eventos que
benefician a los cuatro de siempre (con "bigotes" o sin ellos). Fruto
de lo cual no hay un chavo en la Tesorería pública, ni siquiera para hacer
frente a sus compromisos contractuales.
Ya desde hace tiempo la Generalitat ha
tenido que contratar servicios a precios mucho más altos que los de mercado,
simplemente por una cuestión de supervivencia empresarial del contratado. Este
último, consciente de no va a cobrar en plazo (lo normal es que la demora en
los pagos supere el año), se asegura un “interés” por el retraso. Y a la Generalitat
le da igual, lo asume. Obviamente el endeudamiento cada vez será más grande,
por lo que la demora en los pagos también crecerá. Pero que más da, ya lo dice
el refrán valenciano "el valencià et pagarà, o més prompte o més
tard".
Con todo, la situación más dramática es la que le toca padecer a las
pequeñas empresas concertadas, las más afectadas por la demora. Este año ese
retraso en los pagos ha llegado a tales extremos que, muchas de ellas, están en
situación de descubierto bancario con el consiguiente riesgo de desaparición*.
Empresas cuyo cometido es la prestación de algunos de los servicios más básicos
para la comunidad. Y la cosa se complica sabiendo de la amenaza bancaria de
aplicarles unos intereses leoninos superiores al 20% por día de retraso**. ¡Que
manda cojones, si esto no es usura que baje Dios y lo vea!
Hablamos de Bancaja,
of course, nuestra queridísima entidad bancaria indígena. Presidida por un ex –
Presidente de la Generalitat, el inefable y beato a más no poder de José Luís
Olivas, intimo amigo de Camps, Cotino, De la Rua y de toa la colla. Comprenderéis
mi indignación cuando en las páginas de El País de este domingo me topo con la
siguiente noticia:
“Bancaja socorre a Feria
Valencia
La entidad ofrece créditos
al 0% a las empresas que asistan a certámenes.
Los presidentes de
Bancaja, José Luis Olivas, y de Feria Valencia, Alberto Catalá, firmaron ayer
un acuerdo que ambos calificaron de único en España y Europa. La entidad
financiera concederá créditos al 0% de interés, sin comisiones ni gastos adicionales,
a las firmas que participen en un certamen de la feria. El objetivo declarado
es "impulsar la proyección nacional e internacional de las empresas
españolas" y "apoyar la economía productiva". En el trasfondo de
la decisión se halla, sin embargo, la delicada situación de Feria Valencia... "
Y es que me encanta la
doble vara de medir. Salvemos a Feria Valencia cueste lo que cueste, que estos
son de los nuestros. Que el Alberto Catalá es muy majete y con el pastizal que
le hemos dejado para ampliaciones del chiringuito y demás... Eso sí, al resto
de necesitados que les den... ¡que se hubiesen afiliado al partido!
¿Y que más dará? A fin de
cuentas no es más que otro bochornoso episodio dentro de las políticas públicas
impulsadas por la Generalitat… y de Bancaja, su machacas oficioso para asuntos
económicos. ¿Alguien se acuerda del lastimosoaffaire “Salvemos al Valencia CF”?
(Xe xe xe, al meu València no me’l toqueu!!!)
Ayer por la tarde nos acercamos al cine para ver "Si la cosa funciona (Wathever works - 2009)", la última película de Woody Allen. No iba con la expectativa muy alta por culpa de los últimos bodrios que el director neoyorquino nos había regalado: "El sueño de Casandra" y sobretodo"Vicky Cristina Barcelona". Pero nada que ver con las dos anteriores. Allen a vuelto a la buena senda y a la ciudad que el conoce a las mil maravillas, dejándose de experimentos en Londres y Barcelona. Algo tendrá que ver también el que haya aprovechado un guión escrito treinta años atrás, pero adaptado para la ocasión. Y vale que la premisa nos resulta pelín familiar y que muchas de las cosas que suceden en la pantalla nos dejan cierta sensación de "deja vu"... acepto que no será de las mejores de Allen, pero es divertidísima y servidor se rió un huevo, sobretodo viendo como Boris Yelnikoff (Larry David) despotrica sobre la humanidad en general. Seis euros bien gastados.
------------------------------------
Una de las escenas más divertidas de la película es aquella en la que John Celestine (interpretado
por Ed Begley Jr.) y Howard Cummings (Christopher Evan Welch) mantienen una conversación alcoholizada sobre la homosexualidad:
JC “You’re breaking God’s law of one man and
one woman!”
HC “God is gay.”
JC “How can you say that!? He made all the
mountains and the oceans and the sky and animals and flowers and everything
that’s beautiful in the world.”