Llevo unos días metido de lleno en un proyecto de música ambient facturado en la terreta. Tras él andan Pau Roca (La Habitación Roja, Lost Tapes) junto al diyéi y productor Nacho Marco y la cosa atiende al nombre de Diamont Dancer. Na’que ver con la canción de Bill Callahan. El caso es que acaban de “debutar” con este delicioso artefacto sonoro titulado “Shapes”, en honor a sus siete cortes con nombre de formas geométricas. Temas instrumentales, absolutamente hipnóticos y que podemos encuadrar dentro de ese cajón de sastre por todos conocido como sonido experimental. Se trata de un disco conceptual, como no podía ser de otra manera, que nos remite a cosas variopintas del ayer y de hoy. Algunas influencias son bien evidentes, como la huella del combo Fripp-Eno, las texturas escuela Orbital o incluso el alma atmosférica de unos Mogwai. Otras no tanto, o quizás más puntuales, como cierta deriva en algún tema que, perfectamente, podría encajar en la banda sonora de “Drive”, amén de picotazos que remiten a las celebérrimas “Tubular Bells”. También aprecio algo de las melodías minimalistas alla maniera di David Cordero y su “rumor del oleaje” y en definitiva a esa teoría de los paisajes audibles patentada por R. Murray Schafer. Si bien, esto último parece algo más forzado. Ahora que lo pienso lo de Mike Oldfield también.
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