jueves, 26 de marzo de 2009

Festuki II. La cançó interminable


, que estaba pegando un voltio por diferentes canales del Youtube y me he topado con esta joyita. Un canción hecha para que suene en un Nissan Patrol a toda mecha...je je je

“The Sparrows & the Nightingales” by Wolfsheim

Va, ya que estamos, ahí dejo esta otra:

“Headhunter” by Front 242

Lo suyo seria seguir por esta línea y enlazar otros hits de la época moza, como el “Metalhammer” de los alemanes And One, pero al final he pensado que mejor no, no sea cosa que os sobreexcitéis y os de un jamacuco. Ya estáis mayorcitos para ir de hijos de la fiesta, bandidos.

Bueno va... 


'enga la última: 

“Eisbaer” by Grauzone

¡¡¡Qué recuerdos Capens!!!

miércoles, 25 de marzo de 2009

The Raconteurs (GPS IV)


Cuentan que Jack White, líder de los maravillosos The White Stripes, es un tipo muy feliz. Sobre todo porque la suerte le sonríe en todo aquello que se propone. Incluso si se la juega montando una banda paralela junto a tres amiguetes, sin mayor pretensión que pasarlo bien. Al cabrón le suele ir bien y su nombre se asocia a éxito. Y no me refiero a ventas, que pueden ser consecuencia o no del buen hacer de un músico, sino a que los dos álbumes editados hasta el momento por The Raconteurs, que así se llama la otra banda de Mr. White, son dos tremendos de discos de rock y así se le reconoce. De esos que los pones a rodar y te alegran la mañana, la tarde, la noche y la semana entera. Con esa fórmula de rock’n’roll garagero, con ecos a los setenta y a bandas clásicas como los Rolling Stones, además de esos pasajes que remiten a los mejores momentos de folk americano.

Los Raconteurs, conocidos como The Saboteurs en Australia debido a la existencia de grupo anterior registrado con ese nombre, son la reunión de cuatro amigos que se juntaron en Detroit a principios del 2006, para tocar música y, suponemos, beberse cuatro birras entre canción y canción. Entre sus miembros, además del mencionado Jack White a la voz, guitarra, teclado y sintetizadores, están Jack Lawrence al bajo, el bataca Patrick Keeler - ambos miembros de The Greenhornes-, además de Brendan Benson, a la sazón corresponsable de la faceta lírica y guitarrística.  

No sería hasta mayo del 2006 cuando vería la luz su primer álbum, “Broken Boy Soldiers”, del cual se extraen los tres vídeos que acompaño a esta entrada: “Steady, As She Goes”, “Broken Boy Soldiers” y “Level”. Ya en 2008 y casi por sorpresa, saldría publicado un segundo trabajo titulado “Consolers of the Lonely”. Y es que fue anunciado con tan sólo una semana de antelación con la intención de que los críticos no tuvieran tiempo para revisarlo. Dejando esta tarea a los seguidores. Suponemos que esto no debió hacerles mucha gracia a los sectarios miembros del clan de la crítica musical. El caso es que servidor, como seguidor y crítico aficionado, tiene en gran estima este segundo álbum. Gustándome incluso más que el formidable disco de debut, que ya es decir.

Así pues deleitaos con la poesía ruidosa de estos cuatro fantásticos músicos de Detroit -¿Alguien sabe cómo coño es el gentilicio para los de Detroit?- Es lo mejor que podéis hacer.

Steady, as she goes

Broken Boy Soldiers

Level

lunes, 16 de marzo de 2009

GDS III - Elvis Perkins

La primera vez que vi actuar al hijísimo y a su banda de mariachis, fue en octubre del 2007 en el Greenspace de Valencia. Era sábado por la noche y el cartel lo completaban el catalán Jaume Sisa y la efímera pareja creativa -y sentimental- formada por Nacho Vegas y Christina Rosenvinge. Lo cierto es que me acerqué hasta allí por estos últimos y no por Elvis, cuyo proyecto apenas conocía en ese momento. Y es que el asturiano y la madrileña venían presentando “Verano fatal”, aquella gloriosa colaboración en la que se incluían temazos como “No lloro por ti”, “Que nos parta un rayo”, “Me he perdido” o el que daba nombre al trabajo. Como ya he dicho, del hijo del actor que interpretara al mítico Norman Bates, apenas si tenía alguna referencia. Y casi que mejor, porque me encantan las sorpresas. Vaya, que estos oídos tan acostumbrados a escuchar grupos de porquería, agradecen mucho este tipo de cosas. Y es que el concierto del compadre estuvo de muerte. El de la pareja de paisanos también. Y hasta el del ex Música DispersaEl show se centró en los once cortes de aquel primer álbum titulado “Ash Wednesday”, que incluye las celebérrimas “While You Were Sleeping” y “All the Night Without Love” -adjunto vídeo de ambas-. Un pedazo de disco que, desde mi punto de vista, palidece ante “Elvis Perkins in Dearland”, segundo elepé de Elvis que acaba de ver la luz. Me aventuró a decir que es firme candidato a álbum del año. 

La propuesta de Elvis Perkins se mueve en la línea folkie con guitarrita y arreglos sencillos que transita los senderos ya andados por clásicos de la cosa musical como Dylan, Cohen, Van Morrison o Nick Drake. En un plano más terrenal y hasta cercano en el tiempo, su fórmula se asemeja a la de gentes como Jeff Buckley, Elliott Smith, Micah P. Hinson o el borrachuzo de Eef Barzelay. En todo caso, poca broma con los referentes. También es verdad que estoy hablando de su música versión enlatada. Ahí presenta esa cara más
 suave e intimista que en los directos, donde adquiere un cariz un tanto más movido, añadiéndole incluso notas festivas. De esto último tiene gran parte de culpa el contrabajista Brighman Brough, pero sobre todo el baterista Nicholas Kinsey. Dos de los tres compañeros de viaje de Mr. Perkins.

La verdad es que cuando uno busca información sobre Elvis en la red, siempre salen referencias a los orígenes familiares. Hijo del actor Anthony Perkins y también de la fotógrafa de moda Berry Berenson, además su tía es la modelo y actriz Marisa Berenson –“Cabaret”, “Barry Lindon”, “La muerte en Venecia”-, mientras que su bisabuela fue la influyente diseñadora de moda Elsa Schiaparelli, conocida por sus colaboraciones con Dalí o Jean Genet. También tiene un hermano actor y director que firma como Oz Perkins y de quien no he tenido el placer de ver nada. Luego está lo de las tragedias que han perseguido al músico, con su padre muerto de SIDA y con su madre asesinada por Al-Qaeda en uno de los vuelos implicados en los atentados del 11-S. Triste historia familiar que sin duda ha dejado marca en sus creaciones.

Y ya os dejo con la música, que es lo que único que realmente importa. No sin antes recomendaros la escucha de lo nuevo de Mr. Perkins, que es muy -pero que muy- chulo.

"While you were sleeping"

"All the Night without Love"

"Mayday" (en vivo)

martes, 10 de marzo de 2009

Grupo de la semana (y II): Vampire Weekend

Estos cuatro panolis provienen de Nueva York y fueron una de las revelaciones musicales más celebradas durante el pasado 2008. Atienden al nombre de Vampire Weekend y con su álbum homónimo de debut consiguieron meterse a crítica y público en el bolsillo. Hasta tal punto que su disco aparece en todas las listas sobre los mejores lanzamientos del 2008 en posiciones de privilegio. No en la mía y vaya si me arrepiento.

El caso es que suenan de coña, ofreciendo una suerte de indie-rock suavecito, con bonitas letras, marcada influencia de las músicas africanas y facturando, en definitiva, un producto muy actual pero que a la vez suena añejo. No en balde su vocalista, un tal Ezra Koenig, declaró no hace mucho que “la base de nuestra banda es no tocar rock moderno”. Junto a él, completan el cuarteto Chris Baio, Chris Tomson y Rostam Batmanglij. 

Pero bueno, ya no os aburro más... Enlazo tres vídeos para que veáis de qué pie cojean estos mendas. La verdad es que son bastante divertidos, especialmente el primero y más conocido, titulado “A-Punk”. Espero que os guste. 
“Oxford Comma”
“Cape Cod Kwassa Kwassa”

lunes, 2 de marzo de 2009

Grupo de la semana: Interpol

Inauguro aquí esta nueva sección que llamaré, con escasa pretenciosidad, “Grupo de la semana” o “GDS” para acortar los títulos en las entradas. Súper original y la mar de rebuscao, como sin duda apreciaréis… Os advierto de que la referencia temporal tiene un carácter meramente estimativo. Y es que, conociéndome, es probable que durante muchas semanas no os hable de nadie y en otras señale a más de un artista o banda. Todo esto porque quería escribir unas líneas sobre Interpol, cuarteto neoyorquino liderado por Paul Banks y Daniel Kessler, del que también participan Sam Fogarino y Carlos Dengler. Básicamente porque llevo un tiempecito sin quitarme de la cabeza varias de sus composiciones. Dos meses en los que no he parado de escuchar sus álbumes en sesiones non-stop desarrolladas en el reproductor de casa, en el ordenador del trabajo, en el puñetero iPod cuando salgo a correr…

¿Pero quiénes son estos Interpol? Pues una excelente banda de revival post-punk que honra la herencia de los putos Joy Division. Y es que a veces escuchar a estos Interpol supone fantasear sobre qué hubiera ocurrido si Ian Curtis no se hubiese colgado en su casa de Macclesfield y ya cuarentón hubiese capitaneado un nuevo proyecto musical, pero ahora desde la Gran Manzana. Porque la historia de Interpol comienza a fines de los noventa en la capital del mundo. Si bien no publicarán nada hasta entrado el año 2000, con aquel epé homónimo que serviría de presentación en sociedad y adelanto a su primer largo “Turn on the bright lights” del 2002. Tremebundo disco de pop con ribetes oscuros que define el que será su sonido más característico. Un año después lanzarán otro epé titulado “The Black” y que supuso el paso previo al álbum que les catapultaría al estrellato: “Antics” del año 2004. Todo por incluir un sonido más digerible para el gran público, además de un buen puñado de sencillos como “Evil”, “Slow Hands” o “C’mere” que les llevará hasta el éxito masivo. Y de ahí a su tercer y último trabajo hasta la fecha,“Our Love to Admire”, publicado el pasado 2007. Promocionado a través del sencillo “The Heinrich Maneuver” con un interesante vídeo dirigido por el no menos interesante E. Elias Merhige, director de “La sombra del vampiro (Shadow of the Vampire)” -película del año 2000 que deberíais haber visto ya-. La crítica decidió que representaba una maduración en el sonido de Interpol. Con una mayor presencia de atmósferas -algo evidente-  y dando espacio a la experimentación -no tanto-. Señalando además a “The Lighthouse” como su mejor tema. Y no sé si será para tanto, pero sí creo que es un disco repleto de buenas tonadillas. Con una mención especial para “Mammoth”, por mucho que gente de la cual me fío llegaran a tildarla de ridícula -¿?-

Y eso es todo. Con esto quedáis invitados a esta nueva sección en Tres Cagallons... A ver cuánto nos dura… Os dejo con “Evil”, “The Heinrich Maneuver”, un directo de “Mammoth” en no sé dónde y un vídeo de “The Lighthouse” pero sin imágenes. No sin antes advertiros de que el tío que sale en tres de ellos es Paul Banks y no el puto Timo Hildebrand. ¡Os lo juro por mis mueltos! Portero más sobrevalorao suputamare

 “Evil”

 “The Heinrich Maneuver”

“Mammoth”
“The Lighthouse”

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